domingo, febrero 21, 2021

La ética de Eduardo y otros cuentos de la Justicia

 

Aún recuerdo la primera vez que tuve frente a frente a Eduardo Rodríguez Rodway, complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro y nada Quijote. Fue un 30 de mayo del año 2010, estaba almorzando con su familia y amablemente, con esa sonrisa para conmigo tan característica desde entonces, se levantó del ágape para saludarnos a los que habíamos osado alterar su espacio, la Asociación Cultural Hijos del Agobio en pleno y al frente yo como presidente con gran vergüenza por interrumpir su asueto; horas más tarde el Ayuntamiento de Sevilla le entregaba la Medalla de Oro de la Ciudad a su Grupo, a su querido y amado grupo de rock Triana, que desde la Asociación habíamos promovido su concesión.



Hacía muchos años que sabía de su cercanía a todo el que, en su retiro de los Caños de Meca, se le acercaba a intercambiar unas palabras o le pedía una firma de discos; siempre pensé en lo que ese hombre sentiría ante tanta persistencia de los numerosos fans que se acercaban por allí, hay quien, incluso, aporreando la puerta de su morada. Muchas veces, años y años, estuve en los Caños y jamás osé acercarme a irrumpir en su espacio ni a alterar su tiempo antes de ese 30 de mayo de hace ya diez años; desde entonces han sido varias las veces que he departido con él y puedo considerarme su amigo, honrado de serlo y siento que apreciado. 

Creo que es la primera vez que me postulo en público sobre el contencioso que mantiene contra ese otro grupo que tiene la osadía de llamarse sin ningún rubor externo, Triana. Y lo hago desde mi amistad con Eduardo, como no podía ser de otra forma, pero también desde una neutralidad posiblemente distorsionada por el prisma oblicuo de la subjetividad, como todas las neutralidades. 

No me cuesta ponerme en su piel cuando ve aquello que creó desde la nada siendo mercadeado en manos de usurpadores que toman como propio lo que es ajeno y que en algún momento lo he sentido en carnes propias; yo que no soy nadie y que escribo por el simple placer de escribir, que mi forma de escribir gustará a algunos, desagradará a otros y será ignorada por la inmensa mayoría, me enciendo cuando alguien se apropia de una frase o una entrada sin nombrar la autoría y la hace suya sin el menor pudor, entiendo perfectamente la indignación e impotencia que puede sentir Eduardo ante tamaña injusticia de ver su obra, junto a sus compañeros, la obra maestra del rock español, siendo arrastrada y vilipendiada por unos que dicen ser quienes no son, nada menos que Triana, la osadía con la mascarilla desgastada de la poca vergüenza expandiendo impune el virus de la apropiación injusta al amparo de la impunidad histórica.


Percibo su decepción ante los apoyos de palmadas en la espaldas de quiénes se dicen sus amigos y que se apuntan al reparto ante el público de conciertos, haciendo buena la sátira de Quevedo "que a las caras de un doblón hacen sus caras baratas; y, pues les hace bravatas desde una bolsa de cuero, poderoso caballero es don Dinero." y comprendo su lucha contra molinos de vientos, convertidos en gigantes combatientes de la ignominia, engrandecidos a la sombra de una traición disfrazada carnavalescamente de ley suprema, sin más armas que la lanza de su ética en astillero y el rocín flaco de la justicia, que llevará su camino de justicia sin ser justa y mucho menos ética, ciega seguramente a lo que es un clamor entre los que sentimos Triana, que estos Triana de quincalla llevan calzas de velludo para las fiestas como toda hacienda y que pretenden engrandecerla con la hacienda de otros; la ética amoral de la justicia de tener que demostrar que lo suyo es suyo mediante la Propiedad Intelectual y los Derechos de autor, ante profanos intelectuales y autores de no más que un plagio.

Unos que se llaman a sí mismo músicos siendo otros, cuando el ser de un músico es sentirse admirado por ajenos al llegar a sus sentidos a través de su sensibilidad, dejar un legado que sea apreciado y reconocido como propio; qué sentirán al mirarse al espejo y que éste le responda que eres el más feo del reino porque intentas, como una mala cirugía estética que te deja la cara de muñeca sexual de segunda mano, hacerte pasar por idéntico con un copyright de pacotilla. 

Suerte Eduardo y recuerda, se haga o no justicia, ya has ganado. Respeto y admiración es tu legado.


domingo, febrero 07, 2021

Bordalás, el carnicero del Coliseum

Quizás Josef Mengele, el carnicero de Auschwitz, no mató con sus propias manos a ningún gitano ni judío en el, desgraciadamente famoso, campo de concentración nazi, pero fue el responsable de los más abominables experimentos con humanos perpetrados por un médico y ordenante de la muerte de miles de personas. 

No sé cuantos jugadores han sido lesionados por orden de José Bordalás, el carnicero del Coliseum, en sus aberrantes experimentos como entrenador de un equipo de fútbol, pero seguramente nos sorprenderíamos de la cantidad. Personalmente soy un amante del fútbol fuerte, no confundir con el violento, de ser un incordio para el contrario por sentir siempre el aliento en la nuca, por sentirse rodeado de jugadores sin un atisbo de salida, para después de recuperar el balón, iniciar un juego preciosista de toque y acecho del hueco a la espalda en busca del gol a la portería contraria.

Y hablo de orden, porque eso es lo que Bordalás manda a sus jugadores en los vestuarios, la caza del mejor jugador contrario, sin haber entendido, es lo que pasa cuando las entendederas son las justas para chillar, la máxima de Luis Aragonés "por lo civil o por lo criminal", por mucho que quiera disfrazar la entrada de ayer como fortuita. La lesión de Ocampos por la entrada asesina de Djené tiene de todo menos fortuita, si vas con el pie en plancha con esa fuerza, aunque le des al balón, si impactas en el futbolista y lo coges con el pie apoyado lo rompes sí o sí.

¿Por qué digo que son órdenes? Porque durante el partido no fue ni la primera ni la última entrada de ese tipo; antes el mismo Djené en el gol anulado a Ocampos, cuando el balón ya se dirigía hacia adentro, hace la misma entrada con la suerte que no impacta con el jugador sevillista y a punto está de darse el mismo Djené con el palo, lo que hubiera supuesto su propia lesión. Y una vez ya retirado del campo Ocampos por lesión y el ejecutante de las órdenes del mediocre entrenador por expulsión, es Jordán, el otro jugador que estaba marcando las diferencias en el encuentro, quien está a punto de recibir la misma entrada, esta vez sobre el tendón de Aquiles por parte de otro jugador del Getafe, afortunadamente también se libró por poco de estar hablando de otra grave lesión.

Estas cosas no son fortuitas, se entrenan miserable Bordalás; un equipo lleva el sello de su entrenador y este Getafe lleva el sello de un mindundi preparador de abominables experimentos con humanos detrás de un balón, arriesgando la carrera de un profesional por el simple hecho de estar bailando tu sistema; el único recurso de un despreciable entrenador.

Hablas también, de haber sido maltratado por un colega de profesión, Lopetegui; es bien cierto que jamás debió insultarte de esa manera porque es la imagen de un club al que jamás aspirarás siquiera a limpiar las botas de sus futbolistas, pero dicho esto ni perdón te debe, me explico. En la expulsión de tu elegido verdugo, se iba camino de los vestuarios con media sonrisa, negando con la cabeza y siendo saludado por sus compinches como si fuera la víctima, recreándose en el paseíllo; ahí tú, ridícula caricatura de entrenador deberías de haber ido a por tu jugador y de un tirón meterlo para adentro en vez de aplaudirle la gracia, para, acto seguido, haber ido a interesarte por el contrario, no al revés en un acto de execrable conducta. Y en cuanto a los colegas o compañeros, creo que en esta profesión no te queda ni uno que quiera sentarse a tu lado ni para tomar un café.

Y tienes la desfachatez, caradura más bien, de decir que eres admirador del otro fútbol, el que representaba Johan Cruyff, ¡el otro fútbol dices!, no me queda más que esbozar una amplia sonrisa de desprecio hacia ti, penoso y acomplejado personaje.

El fútbol español, el mundial diría, no se merece un pseudo-entrenador como tú en ninguna de sus categorías, por el bien del balompié desaparece junto a tu Getafe y que nunca más se vuelva a saber de ti, carnicero del Coliseum.


martes, febrero 02, 2021

Storm Live, una tormenta en vivo

                     Fue en enero de 1.950 cuando Columbia Records lanzó al mercado el primer doble L.P. en vivo de la historia, de título The Famous 1938 Carnegie Hall Jazz Concert, un show del jazzista Benny Goodman grabado en 1.938. A partir de ahí el grabar un directo en la carrera de cualquier grupo o solista se convirtió en algo imprescindible, algunos memorables como Live at Leeds de The Who, Made in Japan de Deep Purple o, ya en España, Rock and Ríos de Miguel Ríos, solo como muestras que ya sabemos que el tema de gustos coge senderos muy particulares. 

Siempre se ha dicho que en la carrera de The Storm faltaba esa grabación de un directo; los que hemos tenido la suerte de verlos en algún concierto o muchos, depende la experiencia de cada uno, hemos disfrutado de algo imborrable y que para siempre se queda grabado en nuestra retina musical como mágico y único, por muchas funciones que presenciemos es así de forma invariable. Y por fin se ha plasmado en surcos de vinilo, como debe ser, Storm Live, para todos aquellos que no han tenido la oportunidad de verlos en acción, se hizo esperar cincuenta años, pero valió la pena. 



Ese trabajo había que tratarlo sin prisas, esperando el momento, con cariño, casi con arrumacos, y profesionalidad para que quedara plasmado tal como se ejecuta sin ningún tipo de Recording, sin perder un ápice del descaro y el desenfado que modelan en sus directos y además en un formato que engrandeciera aún más el contenido, como es el vinilo, yendo aún más allá, en un atractivo vinilo transparente (Splatter) en tonos púrpuras y sin que existan dos iguales, como sus conciertos, y en doble L.P. en carpeta abierta con material fotográfico. Lógicamente este trabajo solo podía hacerlo alguien que trata con mimo todo lo que toca en materia musical, como es Juan Antonio Vergara y su 5 Lunas Producciones.

El momento elegido fue el concierto de presentación de su último trabajo de estudio Cyber Dream, también editado por 5 Lunas Producciones, que tuvo lugar el tres de mayo de 2.019 en el Centro Cultural de la Villa de San José de la Rinconada, donde Manuel Muriel (Maese Muriel) a los teclados,  José Ramón Torres (JR) al bajo y voces, y los hermanos Diego Ruiz Geniz a la batería y voces y Ángel Ruiz Geniz a la guitarra y voz solista, vaciaron toda su energía en un memorable concierto, donde la tormenta Storm y el público se fusionaron en un huracán sonoro donde se dio cumplido repaso de los cuatro álbumes de su discografía, llevando lógicamente el peso el motivo del concierto. 

Ya hemos dicho que el L.P. es doble y los temas que lo componen son ...2069 + Cyber Dream + I Don't Know, Back to Road, Rebelión y Trilogía, como Cara A del Disco Uno; la Cara B la integran El Día de la Tormenta, Caja de Metal, Un Señor Llamado Fernández de Córdoba + Saeta Ensayo (1ª parte) y Far Away; la Cara C y primera del Disco Dos se ocupa con Swedish Woman, Woman Mine, Amigo Joe y It's all Right; la última, Cara D, del Disco Dos se empapa de Machine Rebellion (Crazy Machine Part II). Hacer una crítica pormenorizada de los temas en este tipo de grabaciones me parece prolijo y redundante, por cuanto son temas ya conocidos por todos, e incidir en la actuación de los cuatro componentes con sus distintos instrumento más allá de la magnificencia un atrevimiento por mi parte, así que me ceñiré a lo que me ha parecido más reseñable por su ejecución en directo, como la atmósfera creada en Cyber Dream por  los teclados de Maese Muriel, la base rítmica de Diego y José Ramón en la dinámica Back To Road, los solos de guitarra de Ángel en Rebelión junto a la segunda voz de José Ramón, sublime interpretación vocalista en Trilogía, el conjunto guitarra y teclados en el Día de la Tormenta, la armonía de conjunto en Caja de metal, hermosa, la sublime interpretación en los teclados de Maese Muriel junto a la guitarra de Ángel en un tema emblema como Un Señor Llamado Fernández de Córdoba ensamblado magistralmente con Saeta Ensayo (1ª parte) momento estelar de Rock Andaluz de quilates, la apaciguada cadencia de Far Away para la unión mística de ejecutantes y oyentes, el movimiento instintivo que provocan los ritmos de Swedish Woman, la hipnótica guitarra de Ángel en Woman Mine, sobresaliente nuevamente en Amigo Joe, la batería seductora de Diego en It's all Right, o esos 20 minutos sin descanso de Machine Rebellion (Crazy Machine Part II) donde estos cuatro músicos demuestran lo que son capaces de crear con sus instrumentos desde improvisaciones ensayadas, de dimes y diretes filarmónicos, mutuos y alternos, para éxtasis de los presentes con el aliento compungido de lo que la música en directo ejecutada de forma paradisíaca puede trasmitir.



"Swedish Woman (The Storm). Centro Cultural de la Villa de San José de la Rinconada. Tres de Mayo 2.019".

 Cincuenta años de Tormenta, de vendaval musical, de poner el alma en cada nota y encontrarte en el camino a quien lo sabe plasmar tal cual. Storm Live by 5 Lunas Producciones, lo bueno se hace esperar, lo excelso se disfruta, sin más.


domingo, enero 31, 2021

All and Nothing, Pioneros del Rock Andaluz

Fueron los hombres de Julio César los que originaron la máxima "¡O César, o nada!", cuando el general les ofreció la oportunidad de elegir entre cruzar el Rubicón con él o no hacerlo; la respuesta supuso la derrota de Pompeyo y el poder absoluto para Julio César. La expresión la asumió como lema César Borgia, "Aut Caesar aut nihil", en su idea de convertirse en Emperador o morir en el intento, la historia ahí quedó, en el intento y propició que Maquiavelo lo tomase de modelo para su obra culmen "El Príncipe".


 

Ese aforismo bélico derivó en algo más mundano como "O Todo o Nada" al poner nuestro empeño en una apuesta arriesgada donde solamente existen dos opciones y si la conjunción "o", la cambiamos por la "y", indicamos algo que aún no es pero por lo que apostamos todo nuestro empeño para que sea. Y eso es lo que pensó José Luis Álvarez al darle nombre al grupo que produjo para una idea que aún no era nada, pero que más tarde desembocó en lo que denominamos, con o sin acierto, Rock Andaluz, "Todo y Nada" y de ahí al inglés, "All and Nothing".

 

La historia de la génesis del grupo viene perfectamente narrada por el propio José Luis Álvarez en el folleto interior de este disco que tengo entre manos, el número 105 de la Historia de la Música Pop Española editado por Discos CADA y que supuso para mí un gran descubrimiento, no por el grupo que ya lo conocía, sino su por qué y su historia.

 

En síntesis, un festival-concurso de grupos noveles del sur de España le muestra al productor las posibilidades del Rock cantado en español y con el acento andaluz, proponiendo a Salvador Fernández, organizador del concurso, la búsqueda de chavales para interpretar un tema que tenía en mente "Tani", copla pop aflamencada que ya habían interpretado entre otros Joselito o Manolo Escobar. El tema no ve la luz hasta este L.P. publicado en 2019, junto a otros temas inéditos del grupo y a "Underground Vibrations nº 2" y "Tarantos" sus dos únicos singles publicados con distintas formaciones entre sí y distinta también a aquellos primeros.

 

El L.P. nos permite descubrir aquéllas primeras ideas inéditas en los temas instrumentales que van del cuarto al octavo de su cara B, grabados por José Luis Sigler, batería, proveniente de Los Lentos, Ventura Romero, guitarra, y Mario Romero, bajo, ambos mellizos y de Los X-5, Eduardo López "Holly", guitarra, de Los Flexos (donde también estuvo Eduardo R. Rodway), denominados en un principio como Los Búhos. Se completó, a la hora de dar forma a esos temas grabados en aquella época para este L.P., con Juan José Sánchez-Campins de Los Relámpagos a la guitarra y los teclados de Jorge W. García Banegas (Psiglo y Asfalto). El tema 4 de la cara B del disco es Hambriento de Amor en una versión con guitarra, un tema instrumental de acordes facilones, repetitivos y bailables, con los ritmos del bajo marcando los pasos, ausencia de algo parecido a un proto Rock Andaluz, y el tema 5 de la misma cara vuelve a ser Hambriento de Amor incluyendo teclados que le dan un aire algo más progresivo, pero manteniendo casi inexistente su conexión con el futuro Rock Andaluz; sigue Tani convertido en un instrumental donde sí se aprecian algunos conceptos e ideas del perseguido Rock Andaluz propiciado por la estructura original del tema y la incorporación tardía de la guitarra de Juan José Sánchez aunque la añadidura de los teclados le da un toque más de verbena que de progresivo o sinfónico; Dicen que la Luna es un tema algo más elaborado donde la guitarra y el bajo mantienen álgida la atmósfera, sin ser nada espectacular; cierra No te enamores por la senda del anterior pero incorporando teclados, de estos cinco temas es solo Tani, y por los motivos descritos, lo que sugiere un intento de introducir raíces españolas en el rock, teniendo en cuenta que hablamos de grabaciones de 1.965 a las que se les ha incorporado una guitarra y un teclado en la actualidad para resaltar los sonidos de grabaciones realizadas sin muchas pretensiones en su momento. Solo representa una muestra de lo que se estaba forjando en diversas ideas pero que no se consiguió plasmar.

 

En esa segunda parte de la década de los sesenta se forja Underground Vibrations nº 2, un tema de Pop-Rock Progresivo, grabado por Tony Aguilar al bajo, Rafael Herencia "Paíto" a la batería, Félix Sierra en los teclados y la guitarra de Rafael Ríos, que abre la cara A de este L.P. y que no vio la luz hasta el año 1.970, donde destaca el bajo de Tony, unos efectos psicodélicos de los teclados y el progresivo desarrollo general del tema; la cara B del single Snobismo es el segundo tema de este L.P., con unos parámetros muy parecidos al anterior aunque de desarrollo mucho más corto; continúa con, para mí, el tema más interesante y virtuoso de este grupo, Tarantos, grabado por Rafael Herencia "Paíto" a la batería, la guitarra de Rafael Ríos y la recuperación de los mellizos Ventura Romero, guitarra, y Mario Romero, bajo, guitarras ensambladas con la guitarra flamenca de fondo de Paco Cepero, un grupo de palmeros en los que podría estar el mismísimo ¿Camarón? y la flauta de Juan Jiménez de los Pekenikes y una batería con ritmos flamencos, para la voz en tonos aflamencados de Juan Antonio Pueyo de Los Núcleos, un ensamble que por sí solo hace incluir a este grupo entre los pioneros del Rock Andaluz; este tema fue el segundo single editado por el grupo y en la cara B figuraba "Seven O´Clock", cuarto tema de este L.P: y que no pasa de ser una composición con el cuarteto del grupo por derroteros inmerso en el Pop.



"All and Nothing (Tarantos). Tema de 1971".

 

 El grupo se disuelve por problemas en la editora del disco y, al poco, José Luis Álvarez recibe el encargo de grabar un tercer disco con la banda, pero ya Paíto y Rafael Ríos estaban en otros proyectos y los hermanos Romero desaparecidos. Por casualidad vuelve a encontrarse con Tony Aguilar, quien le habla de Tomás Vega de los Grimm (después formaría Vega), recluta también al guitarrista Ángel Blanco "Ábalos" y, tras un primer intento fallido con Larry Martín (posteriormente en Vega y Guadalquivir) para la batería, incorpora a Nono Ábalo de Simun, con esta formación graba los siguientes cuatro temas incluidos en este L.P., ya con un sonido más Flamenco-Rock, parecido a lo que después presentó el grupo Flamenco; cierra la cara A el tema Lo que por ti yo Siento, con las guitarras sobresaliendo sobre la parte rítmica y la voz de Nono, más andaluza, todo por senderos flamenco-progresivo; abre la cara B Aquella Mala Mujer sobre fondo de palmas y jaleo, suena una guitarra progresiva sobre la voz de Nono nuevamente por senderos flamencos y se destapa un solo de guitarra muy cercano al sinfonismo, con las palmas siempre de fondo, un tema para escudriñarlo detenidamente, grata sorpresa; el segundo es la conocida Tani aquí ya con letra y bajo la voz de Nono nuevamente a coro con Vega, más completa que la versión primigenia del grupo; No sé qué sucedió es el tercer tema de la cara B, con otras buenas guitarras progresivas y voz nuevamente a dúo con quejíos muy distante de lo jondo pero también una buena muestra de lo que pudo haber sido y no fue. Porque de nuevo vuelven a surgir problemas, Vega abandona el grupo y  José Luis Álvarez da por concluido el proyecto sin editar estos últimos temas y All and Nothing desaparece del panorama musical.

 

Un L.P. solo para coleccionistas y para conocer un poco más los albores de lo que fue posteriormente el Rock Andaluz y los intentos para hacer un Rock con seña de identidad andaluza.

 

Todo y Nada a la vez o morir en el intento de una historia que aún se sigue escribiendo.



domingo, marzo 22, 2020

Arrieritos semo primo o la distorsión del Rock Andaluz

          Hubo un tiempo que Sevilla era la madre del geranio, Jesús de la Rosa dixit, florecieron músicos de sus pétalos polifónicos que nos dejaron la más amplia muestra de calidad sonora en el tránsito del rock psicodélico y progresivo al rock andaluz. Después de cincuenta años Sevilla vuelve a ser madre, no sé si del geranio o del clavel, pero nuevamente brota una generación de músicos que evolucionan el rock andaluz a sonidos más actuales, arrastrando a jóvenes seguidores a adentrarse en sus melodías.
 
 
          Uno de esos grupos de músicos se juntan bajo el motivante nombre de Sevilla Distorsión, cada uno desde estilos diferentes, Jero Callejero, voz y guitarra flamenca, Manuel Martínez "Lolo" y Pablo Donoso se encargan de las guitarras eléctricas, Juan Rodríguez a la batería y Jesús González al bajo son los encargados de la sección rítmica. Desde el flamenco nos llevan por senderos del rock progresivo con trazos psicodélicos, casi vandálicos, rotundidad sonora. Al menos en los dos temas que hasta ahora conocemos a la espera del álbum completo.

          El primero que nos dieron a conocer fue El Cachorro, donde tras una introducción de rasgueo de guitarra flamenca entran las eléctricas en distorsión progresiva y ya muestra la batería su contundencia para invitar a la voz de Jero a destapar su postura y su apuesta por el flamenco urbano, ante este subidón sonoro un giro sobre redobles de batería nos muestra unas guitarras más pausadas, casi sinfónicas, en riff melódicos, para volver la voz a reunir a todos en la esencia del tema y al final sobresale el bajo. Álgido y contundente final.
 
 
          Hace unos días sacaron su segundo tema Arrierito, de ecos a bulerías eléctricas, guitarras distorsionadas y una batería que marca el ritmo, tajante, con la flamenca que asoma imponiéndose, arropando todos a la voz, dando paso a un pasaje más suave de platillos, bombo, flamenca y voz, el bajo muestra pincelada de solo para ya no dejar de resaltar el ritmo en todo el tema, son las eléctricas las que llevan el peso ahora, con la batería siempre al acecho, giro a la psicodelia, solo de batería, eléctrica sobre palmas, calma, guitarras eléctricas, bajo, batería, un in crescendo vibrante para volver al estribillo... y cierre. Soberbio.
 

          Si Bruto mató a César y de ahí la brutalidad, esta resonante brutalidad de Sevilla Distorsión hace renacer al rock andaluz sin dejar muertos por el camino, una apuesta valiente y de nuestros días, aire fresco a bocanadas, si no lo crees... "Arrieritos semo primo"

sábado, marzo 14, 2020

TrianaJazz, cuando el alma suena a música

                        Cada uno tenemos nuestro lugar fetiche donde al entrar a través de su umbral atravesamos una suerte de puerta tridimensional, un viaje a mundos diferentes con la distancia de tan solo unos metros. El mío es la calle Siete Revueltas, entrar desde la oscuridad cuasi umbría de Alfonso el Sabio y, tras sortear sus siete recovecos (siempre he contado ocho, las cosas del nomenclator), desembocar en la luminosidad de la plaza del Pan y esa primera visión del cobalto y oro de los azulejos del Bar Europa, me cambia el ánimo en un instante y a la vez. 


Es la misma sensación que me deja este disco que tengo entre mano y oído. La portada ya es una declaración de intenciones, Jesús de la Rosa y Dave Brubeck, Rock Sinfónico Andaluz y Jazz, separados por un umbral blanco que sirve de tamiz, un viaje sonoro a mundos diferentes que te cambia el ánimo en un instante y a la vez. Una miscelánea sincrética de swing y sinfonía que huele a sentimiento y pasión con lo andaluz de acento invitado, osadía y respeto con la calidad de recompensa. Las revueltas no sé si fueron siete u ocho, pero mereció la pena... y mucho. 
 
La propuesta viene desde Granada, de la mano de TrianaJazz, otra declaración de intenciones sin tapujos, que en un  principio puede crujir en tu cerebro, pero que desde que empiezas a escuchar las primeras notas de este Sé de un Lugar Ep entiendes el por qué y el posible chirrío mental se transforma en delicia musical. Los culpables genios hacedores son Carmen García con su embriagante voz, Virveh Keyman responsable del swing en el teclado con su mano derecha y de la línea bajo/contrabajo con el Hammond tocado por su izquierda, imprescindible y, a mi entender, responsable esa mano izquierda de que el ensamble se sostenga y Juanmi Urquiza enfatizando con su batería, justa, precisa, el ritmo durante toda la grabación. 
 
El bonito digipack que nos presentan lo componen cuatro temas de cinco composiciones de Jesús, en uno se juntan dos, tocados en clave de Jazz, armonía, melodías y ritmo, logrando la metamorfosis evocar y palpar Triana. Abre Sé de un Lugar con la voz de Carmen bajo teclado y campanillas enseñándonos el camino por el que transitará, con lejano eco "flamenco", para dar paso al Hammond contrabajeando sobre bombos y platillos, el jazz empieza a aparecer y la voz por senderos trianeros, swing de teclados se incorporan y el tema va subiendo por derroteros jazzísticos y la amalgama lo eleva hasta el final. El siguiente tema es Recuerdos de una Noche dónde ante mi sorpresa, agradable, incorporan flauta de principio a fin, a cargo de Juan Carlos Aracil, para mí el tema con sabor más trianero de este trabajo, culpable los ritmo de batería y, nuevamente, el Hammond, así como la voz, la flauta le da ese toque junto con el teclado de sabor a Jazz, el solo de teclado acompañado de batería y la entrada de la flauta consigue llevar la parte sinfónica de Triana a terrenos que no había escuchado nunca, simplemente fascinante. Luminosa Mañana se une con Todo es de Color en el siguiente, corte jazz trianero para dejarte llevar, teclados luminosos y envolventes para que luzca la voz y la sutileza de la batería con precisos toques y un final de enérgica suavidad para que resplandezca Triana. Cierra Hasta Volver donde se acentúan los ritmos y armonías de Jazz para invitar a la voz melódica de Carmen a contrapuntear, trianeando, y lograr en la parte más oscura del tema un regocijo sonoro incorporando muy acertadamente palmas, a cargo de Ana Sola, sobre efectos de palillera haciendo que la intensidad vaya elevando el tema, cautivándote en su enredo, genial cierre. 
 
 
Conseguir de esos temas algo diferente y que a la vez recordase a Triana y sonase a Jazz no era fácil, llevar a Triana a tu terreno sin moverte del terreno de Triana, antes de escucharlo hubiera dicho que imposible, pero está visto que la genialidad, el respeto y la música te lleva por senderos de nuevos paisajes para deleitar los sentidos.
  
                           Si a una música que llevas escuchando décadas alguien le da una vuelta de tuerca y consigue erizarte el vello, es el alma que suena a música.
 

domingo, marzo 01, 2020

Desesperada noche buscando el Rock... Andaluz

     Ya me planteé hacer una crítica al cartel anunciador del espectáculo al que finalmente asistí el viernes 28 de febrero en FIBES Sevilla, con Pepe Roca de Alameda como hilo conductor y, a la vez, homenajeado. Su grandilocuente título, "Una Noche de Rock Desesperada" y su ilusionante subtítulo "Sinfonía del Rock Andaluz", no me cuadraba con la ristra de artistas invitados y colaborador que me hacían presagiar lo peor. Un amigo me frenó en seco, "estamos para ayudar al Rock Andaluz, lo que nos apasiona, esperemos a ver qué sucede", más o menos fueron sus palabras. Callé.
 
 
     Cierto que me atraía sobremanera la idea de que temas de Rock Andaluz fueran acompañados por una Orquesta Sinfónica, siempre he creído que este estilo es el ideal para ello, su esencia es el Rock Sinfónico, con muchos matices, además del flamenco, con más matices todavía, mi recelo era otro, no me equivocaba.
 
     Una vez asistido al evento, volví a plantearme esta crítica/crónica de mis sensaciones de lo que allí pudimos sentir musicalmente hablando, volvían aquellas palabras de mi amigo, "...ayudar al Rock Andaluz..." y me decidí a escribirla, es cierto que me gusta apoyar el Rock Andaluz, pero es que a lo que asistimos, malamente se le puede llamar Rock Andaluz, con matices, aunque fuera anunciado como tal y ante el engaño no estoy dispuesto a volver a callar.
 
     En el aspecto técnico nada que objetar, todo lo contrario, un magnífico espectáculo de sonido con tantos y tan diversos instrumentos que aparecieron en el escenario, voces incluidas, un sensacional universo sonoro, pero no era Rock Andaluz, con algunas excepciones.
 
     Abrió la noche una Obertura de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, dirigida por Fran Escobar, espectacular su interpretación de diversos fragmentos de obras emblemáticas del Rock Andaluz, no me equivocaba en la natural simbiosis entre ambos. Apoteósico espejismo. A continuación empezó a mascarse la tragedia de la Sinfonía del Rock Andaluz, apareció Eva Yerbabuena al baile sobre cajón flamenco y el chelo de José Carlos Roca introduciendo "Ojos de Triste Llanto", un mantón que intentaba enredarse más que volar y un más que decente taconeo, entrando Pepe Roca a cantar el tema, el Rock Andaluz de parranda, continuando con "Noche Andaluza" con la Sinfónica lógicamente de estrella, momento preciosista, Granados es lo que tiene. El siguiente en aparecer fue Arcángel, para versionar "Aires de la Alameda", segundo despropósito, tiene una voz genial... para cantar "Pajarillos Marismeños", el tema escogido no merecía esto, por muy bien que cante fandangos de Huelva o de Alosno, el Rock Andaluz de jarana. A continuación fue Joana Jiménez la encargada de dar voz flamenca a dos emblemas de Triana "En el Lago" y "Abre la Puerta", un osado atrevimiento pop aflamencado, aquí mis pocas expectativas de escuchar Rock Andaluz quedaron devastadas, si este género tiene algo de flamenco, no es este flamenco.
 
     Uno de los pocos momentos de Rock Andaluz corrió de la mano, cómo no, de Manuel Imán y el tema "Darshan", apoteósico como sonó el grupo de Rock, con la guitarra de Manuel a la cabeza, con la Sinfónica, a eso es a lo que había venido yo, eso es lo que vendía el título y subtítulo, ¡ay si todo el concierto hubiera sido así! Siguió con "Niños", esta vez Manuel al piano, acompañado de una aflamencada voz de Diana Navarro, de lo poco potable de los "no rockeros andaluces".  Quedó Diana Navarro acompañando a Pepe Roca en "Amanecer en el Puerto", Pepe Roca es Pepe Roca y no voy a ser yo quién critique la magnífica voz de Diana Navarro... cuando es Diana Navarro y no amanece en el puerto. Apareció después Manuel Lombo de Carretería y vos para acompañar a Pepe Roca en "Cada Vez que te Miro" y "Rosa y Violeta", ¿habéis leído hasta aquí?, pues lo mismo pero más.
 
     Se fue enderezando un poco el desatino con la aparición de Luis Cobo "Manglis" y Andrés Olaegui, ambos de Guadalquivir, para primero acompañar a Pepe Roca en "Hijos del Agobio" y después en solitario ya con "Guadalquivir", cómo sonó la R.O.S.S. en este tema que me recordó mucho a la primera versión del "Al-Andalus" de Miguel Ríos, tanto que por un momento mantuve la esperanza de ver aparecer al granadino de entre bambalinas, ¿no era una noche de Rock?, no cayó la breva, aún así, magnífico, junto a la continuación con "Baila Gitana", lo de la sinfónica y el Rock Andaluz, da para mucho. Buenísima batería aquí de Antonio Coronel, a decir verdad, cuando intervino, siempre.
 
     Guiño a Lole y Manuel con "Nuevo día", con la magnífica guitarra flamenca del Niño de Pura y la voz de Argentina, tesitura flamenca, ¿y Lole, no está Lole en los escenarios o su hija Alba?... quejíos. Luego vino la gran masacre de la noche "La Leyenda del Tiempo", un tema que es imposible destrozar... si se mantiene fiel al original, a saber, fue Julio Matito quién dijo "Yo antes creía que el flamenco-rock era coger una sevillana o un fandango y pasarlo a la guitarra eléctrica. Y no es así, el flamenco es como el blues, hay que entenderlo, hay que sentirlo. Yo he vivido con los gitanos cerca de año y pico, y aprendí que lo primero es meterte en el compás, y casi ser gitano y luego tocar.", pues eso pero viceversa entre la voz flamenca y el Rock Andaluz, así lo entendió Camarón, tanto que sus incondicionales dijeron que aquél no era Camarón y devolvieron los discos de la ya mítica "Leyenda...", creo que se me entiende, ¿verdad?... claro que ese era Camarón. Y después "Juncal", al pobre lo cogió el toro.
 
     Cuando ya creí que más destrozo a la memoria del Rock Andaluz era imposible, apareció Carlos Herrera, más casposo que nunca, más mejor del mundo que nunca, como más mejor del mundo era la Sinfónica, Pepe Roca, Álvaro Gandúl y su piano, Sevilla y el público de Sevilla, tan más mejor del mundo que sonó a la más mejor mentira del mundo, su puyita, sin venir a cuento, a los catalanes, sin distinción entre separatistas y españolistas, así genérico, no sé cómo les sentaría a los catalanes presentes en FIBES, que algunos sé que había, resumiendo su perolata sobre el Rock Andaluz y las influencias de Pepe Roca a la copla y The Beatles, deprimente, pero no terminó ahí, dio paso a un deplorable vídeo de Alejandro Sanz de zapatillas y sillones sobre palmas y dos guitarras ejecutando (de cadalso) Dos Amores, como en el casino, no va más.
 
     A estas alturas hasta David de María que acompañó seguidamente a Pepe Roca en "Recuerdos de una Noche" y "Rumor" y, ya solo, "Tu Frialdad" me pareció decente en su interpretación, exagero, pero no mucho. Buena sin más la versión de María Espinosa de "Aire Cálido de Abril", al menos se plegó al tema y no al revés.
 
     ¿Quién me iba a decir a mí que me iba a alegrar de ver aparecer a Manuel Martínez y Manuel Ibáñez de Medina Azahara en el escenario? Pues lo hice, sentí un gran alivio al oír los sones de "Córdoba" junto a la Sinfónica y, aún más, "Todo Tiene su Fin", resalto en ambos temas la guitarra eléctrica de Álvaro Girón, sublime. Volvió Pepe Roca con "Alba de Luna", por sus fueros. Para cerrar un emotivo homenaje a Jesús de la Rosa con su voz acompañada de la Sinfónica en el tema "Una Noche de Amor Desesperada", bonito detalle, inmenso sonido.
 
     Terminó la reunión con "Mi Identidad", el nuevo tema de Pepe Roca y su gestión de enaltecer lo nuestro más que difamar a catalenes, mucho más elegante Pepe Roca que el anacrónico Herrera y el "Himno de Andalucía" cantado por todos los presentes.
 
     Todo lo dicho lo está desde el punto de vista del Rock Andaluz, anunciado como principal propuesta del convite y repudiado por los hechos, me consta que no fue idea de Pepe Roca, sino del productor del evento Manuel Marvizón, muchos los ausentes tanto en el recuerdo como en el escenario, a pesar de brindar Pepe los reconocimientos otorgados a todos los músicos que hicieron posible este movimiento y a los que actualmente siguen manteniendo su espíritu por los escenarios, los viejos y los nuevos rockeros andaluces.
 
     Esos Pepe, esos, fueron los que faltaron en el escenario. Yo aún continúo buscando desesperadamente el Rock... Andaluz.