lunes, abril 08, 2019

Nuestra Bandera, la resiliencia de Zaguán

Ya decía Unamuno que para progresar es necesario renovarse y Zaguán, con esta nueva apuesta sonora, es lo que hace de forma notable... manteniendo su esencia. No voy a descubrir ahora a cada uno de los componentes de Zaguán, pero cada uno, Miguel, Armando, Gori, Rafa Y Alfonso siguen siendo ellos mismos, pero quien quiera escuchar a los Zaguán de hace años y a su vertiente trianera se dará de bruces, estos de ahora son Zaguán, sin aditamentos.

La guitarra flamenca de Gori Mazo sigue siendo parte fundamental, la eléctrica de Rafael Carrique y su frenesí en los solos permanece presente, el bajo de Alfonso Vidal continúa compareciendo con su rotundidad, las baquetas de Armando Gómez mantienen el mismo ritmo colérico que lo caracteriza y la voz de Miguel Ángel Gómez sigue en esos dejes que nos hechiza a los amantes del Rock Andaluz y sus teclados continúan creando atmósferas tangibles, salvo cuando agarra la guitarra midi, pero el conjunto de su sonido ha transmutado, ha evolucionado, ya no hay reminiscencia progresivas, el flamenco se ha diluido de forma sustancial y aún así, sigue siendo Zaguán, unos magníficos Zaguán, nueva senda al progreso de un Rock Andaluz actual; siempre he dicho que para mí el Rock Andaluz es todo aquello que suena a Rock Andaluz y esto suena magistralmente a Rock Andaluz.

  
También sus letras han tomado un rumbo más reivindicativo, más de búsqueda de nuestra raíces, de nuestra cultura andaluza, de amor a la luz, a la vida, a la comunicación entre semejantes al amparo de un brindis en el frescor de la noche andaluza llena de rock.

Este nuevo guiso musical nos lo presentan en forma de E.P., algo a lo que nos tenemos que ir acostumbrando en esta nueva era musical que nos está tocando digerir, los grupos nos van a ir presentando sus nuevos trabajos en tiradas cortas para poco a poco ir llenándolas de más temas, el tiempo, el poco tiempo disponible, es lo que tiene si se quiere hacer un trabajo de calidad y no colmar un C.D. de temas intranscendentes de relleno y que solamente tres o cuatros canciones merezcan la pena.

Abren con su tema estrella y el que ha servido de presentación "Nuestra Bandera", todo un himno andaluz y una declaración de intenciones, con pasajes grandiosos para todos los instrumentos y el lucimiento de la voz, con la guitarra flamenca siempre presente y algunos solos característicos, momentos para que sobresalgan los teclados y, cómo no, para que la eléctrica brille, la presencia de la base rítmica está igualmente presente, un fenomenal trabajo del bajo y la batería a lo largo de todo el tema. Continúa una sorprendente versión de "Una Rosa es una Rosa", ¿quién dijo que la rumba no puede andar por los senderos del Rock Andaluz?, del que destaco el inicio de la guitarra flamenca y los teclados y el final con la eléctrica, sobre todo lo que presencié en el directo del que hablaré más adelante, y el conjunto conseguido. El tercer tema es "Solo en los Bares" con evocación a Ennio Morricone pero perfectamente ensamblado con el sonido andaluz, unas percusiones que asoman en el momento justo, instantes para el bajo que se me hacen cortos y soplos breves de la eléctrica, la letra sobre las falsas promesas políticas. Cierra "Deseo Irracional" el más potente y dinámico con una inmensa guitarra eléctrica y la flamenca que no le va a la zaga, la base rítmica colérica en todo momento y la voz por derroteros rockeros desde su acento inconfundible y furibundos teclados, solo una pega, se hace breve.



"Zaguán (Nuestra Bandera) videoclip 2019".

Nos lo enseñaron en un gran concierto en la Sala Malandar el pasado sábado seis de abril, donde todos los asistentes pudimos disfrutar de esta nueva potencia sonora de los nuevos temas de Zaguán, deleitándonos además con temas suyos de los C.D. anteriores como Solo una Niña o Testigo del Tiempo, esta última me llamó especialmente la atención, con nuevas mezclas más próxima a esta apuesta; como dice sabiamente Manuel García mi buen amigo y compañero en esto del Rock Andaluz e infatigable apoyando a los grupos en directo "qué difícil es versionarse a uno mismo", pues con Testigo del Tiempo lo bordaron. Miguel, por momentos, dejó los teclados para colocarse un par de guitarras midi, teclados al fin y al cabo, que varían sustancialmente el sonido de este instrumento, quizás para tener más movilidad con los ritmos de los nuevos temas. Los acompañó en un par de temas Manuel Soto "Noly" de Malabriega y Mártires de Compás a la guitarra flamenca, en uno de ellos mano a mano con Gori, de puro flamenco para el lucimiento de una pareja, él y ella, de bailaores, como nació el Rock Andaluz enseñando el flamenco por los escenarios en forma de teloneros antes de la actuación del grupo, aquí fue en medio. Por supuesto no faltó Triana, al final, con Abre la Puerta, que nos dejó los espléndidos solos de cada componente para seducir los oídos y un bis de "Nuestra Bandera" con los asistentes entregados.

Esto es lo que nos presentan en este E.P. de estrella tartésica y Hércules de traslado con sus columnas hacia otras sonoridades que, si evolucionan así, nos prometen que estos Zaguán renacidos han venido a dar batalla, a pesar de la obtusa vista de los medios de comunicación, andaluces para más inri.

El Rock Andaluz sobrevive, vive y supervive, la teoría de una evolución existencial.



miércoles, marzo 13, 2019

El Rock Andaluz protesta de La Macanca

Muera el canario en su jaula o por pendencias de navajas callejeras la guadaña acechaba al minero por las calles de Linares y, a su caída, el lúgubre chirrido de las ruedas del carro, el golpeteo de los cascos del borrico que lo tiraba y el enjuto aspecto de su mortecino cochero anunciaban su presencia, el retiro del cuerpo no reclamado del desgraciado barrenero era su encomienda, su nombre: La Macanca.


Reivindicando esta figura lóbrega, su función y la de su desdichada clientela nos llega desde Linares este grupo, La Macanca, con un rock, en sus inicios y su primera maqueta de 2.015, de reminiscencia garaje que a mí me gusta más llamar Rock de Pueblo que tan sabiamente acuñaran los grandes Tiburón en su segundo L.P. y como seña de identidad de aquel sonido.

Y con ese sonido comienza el C.D. que aquí les intento desmenuzar, poco a poco va tomando elementos que lo entroncan directamente con el Rock Andaluz conforme avanzan los temas; este "Plomo, Panes y Otros Refranes" de letras protestas y demandantes te deja tan buen regusto que lo quieres volver a escuchar y en cada escucha absorbes matices sonoros que te hacen reflexionar y concluir que estás ante un buen proyecto de Rock Andaluz, me queda la duda si conscientemente.



"La Macanca (Himno de la Mseria) tema de  2018".

Se inicia con "Minero" guitarras y ritmos garajeros de inspiración setentera sobre voz narrativa y bronca, a modo de introducción de lo que suponía La Macanca; muy buenos teclados progresivos, envolventes, y guitarra potente, bajo a ritmo de blues y batería en lejana bulería nos ofrecen en "La Talega" una de las agradables sorpresas de este disco; "El Barranco de los Cuervos" nos devuelve por momentos a esa resonancia roquera de sus primeros momentos de guitarras enérgicas en sus principios para en un giro de voz en quejíos sobre guitarra española dar paso a una sublime guitarra progresiva y teclados en un excelente final; lamentos y voz más flamenca en "Himno de la miseria" para el lucimiento de guitarras y teclados con un magnífico acompañamiento de la base rítmica de bajo y batería, buenos efectos de percusiones y un giro progresivo cuasi arábigo en el final del tema que a mí especialmente me pellizcó; "Lunares de Linares" es un tema instrumental y muy progresivo donde nuevamente sobresalen todos los instrumentos, genial la guitarra con solos sublimes, magníficos los teclados con momentos de pellizco, tremendo el bajo haciéndose notar y la batería en un acompañamiento mágico, gusta y se saborea; más roquero y, por momentos algo punk, "Perdidonauta" donde sobresalen unos teclados envolventes y unos solos de guitarras en wha-wha; "Fandangos de Fuego" nos devuelve a la senda del Rock Andaluz, guitarras, teclados y voz por esos caminos y algún gesto progresivo que redondea el tema, la base rítmica sobresale en los pasajes instrumentales donde dejan fluir la guitarra, otro tema para la escucha múltiple; cierra "Viento del Sur" una potente balada, con pasajes más álgidos y pequeños momentos de lucimiento de todos los instrumentos y voz, buen trabajo de la batería y unos magníficos teclados.

Los responsables de este buen registro sonoro son Álvaro Mosty a la batería, Jordi Vilella al bajo y los teclados, la guitarra de Izzy Barrón y guitarra y voz de Antonio Rubio "Perry". Muy buen trabajo el de todos ellos, sin excepción.

Súbete al carro de La Macanca por ti mismo, no esperes a que sea él el que te suba cuando ya no tengas remedio, sería mal asunto.


martes, marzo 05, 2019

Derby Motoreta´s Burrito Kachimba, la Kinkidelia y el futuro del Rock Andaluz

"Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla", frase que tiene multitud de padres y todos putativos por lo que gesta hijos en todos los desórdenes de la existencia, la música no iba a ser una excepción.

Escuchando este disco, que voy a intentar de desgranar, y su vinculación con el Rock Andaluz no pude por menos que acordarme de la historia, de los discos malditos y proscritos del género, en su momento fusilados y ninguneados nada más ver la luz y que ahora son objeto de coleccionismo y veneración como auténticas obras de arte. La historia nos habla de Veneno y su disco homónimo, de Camarón y su Leyenda del Tiempo, de Triana y El Patio o de Cai y Más Allá de sus Mentes Diminutas; auténticas revoluciones musicales que consiguieron desde lo diferente ser referentes.


  
Derby Motoreta´s Burrito Kachimba, en adelante DMBK, y su primer disco homónimo, acuden al universo sonoro del Rock Andaluz desde una perspectiva "kinki" de la psicodelia musical acicalada de condimentos flamencos que ellos denominan Kinkidelia, el Vaquilla en el recuerdo y la trasera de un SEAT 131 en la portada, toda una declaración de intenciones, que hará que no resulte indiferente, te abre una perspectiva nueva de evolución del Rock Andaluz o te hace ser un recalcitrante talibán del género.

Un género que se remonta al medio siglo de existencia desde sus primeras intenciones y que parece que queremos enterrar en sonidos que ya nos aportaron los finales de los setenta y primeros ochenta; la música, como todos los órdenes de la vida, evoluciona y esta es una evolución que por su calidad, sonoridad y entroncamiento de sus influencias, entra por derecho propio a revolucionar un género que me apasiona, abriendo una ventana con vistas diferentes pero igualmente hermosas y gratificantes.

Dandy Piraña (voz), Bacca (guitarra), Gringo (guitarra), Soni (bajo), Von Máscara (sintetizador y teclados) y El Papi a.k.a. “Pachuli” (batería), son sus componentes, sin nombres ni apellidos, así directamente desde sus apodos callejeros, tironeros de la apatía en la vida de donde toman la inspiración musical para sacarle jugo a la supervivencia.



"DMBK (El Salto del Gitano) videoclip 2018".

"KBMD" es una intro que te va marcando el terreno de lo que a continuación te va a embriagar enlazando directamente con "The New Gizz" sonidos psicodélicos de fuertes vibraciones para pasar a una suavidad envolvente ante una voz casi en off y con una potente escalada final de guitarras y teclados progresivos con una hipnótica batería; "Aliento de Dragón" nos embulle con un narcótico ritmo en un mundo de ensoñaciones sonoras y un caótico mecimiento emocional que te eleva el espíritu a planos superiores; sonido añejo y reverberante al comienzo de "Somnium Igni, Parte I", acústica guitarra y voz que nos trae recuerdos del Agobio sobre cinta de casete, lo de Parte I nos anuncia una Parte II para próximos trabajos, Rock Andaluz de solera moderna; buenas guitarras, distorsiones y teclados para "El Salto del Gitano" que junto a la voz no demuestran que el Rock Andaluz culebrea por numerosos meandros, el bajo resaltando junto a un buen acompañamiento de la batería; en "Grecas" siguen asomando matices enlazados con el Rock Andaluz, sobre todo en la guitarra y los teclados envolventes, un tema tranquilo para escuchar detenidamente, saboreando los aromas de los distintos instrumentos; la parte oriental, no tanto arábiga, nos la presentan en "Samrkanda" un tema largo, progresivo, con sorprendentes giros de esos que te embullen directamente en el preciosista abismo de la libertad, vuelo mágico de la voz sobre la alfombra de las guitarras y los teclados, la batería y el bajo se encargan de mecer el viento; "La Piedra de Sharon" cierra el disco, un tema de auténtico rock progresivo, heredero directo del Underground con un excelente trabajo de la batería que a mi forma de ver lleva el peso del tema.

Recordemos la historia para no repetir viejos errores. Paso a la Kinkidelia, una ventana en el futuro del Rock Andaluz.



domingo, marzo 03, 2019

Saedín, Rock Andaluz entre ríos

Entre los ríos Monachil y Genil, se extiende el barrio granadino de Zaidín, derivado del vocablo árabe Saedín que significa "tierra entre ríos" y entre dos ríos musicales, metal sinfónico y rock andaluz, se encuentra Saedín, un grupo con varias y agradables particularidades que insuflan una bocanada de aire fresco al rock andaluz.

  
Una de ellas, la más significativa y original es su voz femenina, algo inusual en el Rock Andaluz, tanto clásico como actual. Escuchando a Ángela Mesbailer, la voz femenina de este grupo, me vino a la memoria un día perdido de principios de 1.980 en la orilla del Guadalquivir junto a un grupo de amigos, unas litronas de cervezas, las botellonas no son un invento de ahora, aunque eran ciertamente diferentes y sin el fin último de emborracharte, y alguna guitarra que empezó a sonar por los Aires de la Alameda y una de aquellas amigas, Esperanza Macarena, empezó a cantar por Pepe Roca, aquél tema parecía escrito expresamente para aquella voz, desde entonces siempre me pregunté por qué no surgían más voces femeninas dentro del Rock Andaluz, cierto que Lole, con Manuel, hacía de las suyas, pero sin entrar a fondo en el género, mucho más tarde nos encontramos con la atrayente voz de Sonia Berbel acompañando a Delola en nuestro II Festival Hijos del Agobio celebrado en Torrox, para el recuerdo de los sentidos su Leyenda del Tiempo entre otros temas, y las precisas y preciosas apariciones de Esperanza Anfi, compañera de Randy López, con su tema Respira y su colaboración en Periplo con Futuro. Ahora aparece un grupo de Rock Andaluz dónde la voz es femenina, inmensa voz insolentemente aflamencada y roquera.

Otra particularidad es su visión del Rock Andaluz desde el Metal sinfónico de su base rítmica con el que consiguen una contundencia de rock a los temas, pero hábilmente fusionados con la voz, teclados y guitarra, haciendo que el conjunto suene a rotundo en su justa medida, pero sobre todo que suene a Rock Andaluz clásico a la vez que actual, bajo, a cargo en el disco de Borja del Moral, que ya no pertenece al grupo y ha sido sustituido por Antonio Ortiz, y batería en las baquetas de Carlos Calvente, tremendo trabajo el de ambos.

Y seguimos con las singularidades, esta vez en los teclados, otra vez femenina y no debería de ser así, pero desgraciadamente lo es ya no dentro del Rock Andaluz, sino dentro del Rock en general, de un acentuado sinfonismo creando atmósferas envolventes y espirales árabes, en simbiosis con la guitarra, hechizando a los sentidos hacía el conjunto de la pieza musical que estás escuchando, siendo la responsable Zoraída Vidal, a la altura de los grandes teclistas que ha dado este género musical, encargada igualmente de unas fascinantes segundas voces.

Y por último la guitarra, a cargo de Juanjo Mesbailer, unas veces contundente y otras más sinfónicas en escalas que pocos han sabido conjugar, brillante en cualquier caso, por senderos de puro Rock Andaluz, sin duda la responsable de ensamblar la base metálica con el sinfonismo de los teclados y la voz de rock aflamencado, un magnífico trabajo que cierra el círculo y consigue redondear cada tema en una unidad sonora. 
 


"Saedín (Amor en Granada) videoclip 2019".
 
Una vez presentados sus componentes y sus maravillosas "extravagancias", vayamos a los temas de este EP, son siete los que lo componen, abriendo el trabajo "Amor en Granada", escogido a su vez como single y vídeo promocional del grupo, donde se funde todo lo dicho anteriormente de cada instrumento, metal, sinfonismo, arabismo y flamenco aderezado en sutiles y precisas combinaciones, sin destacar ningún instrumento o voz y destacando todos a la vez; "Ganas de Soñar" empieza con susurros y unos contundentes teclados que dan paso a una guitarra en sutiles notas que va subiendo en energía y una rotunda base rítmica que se mantiene durante todo el tema y dónde quizás la voz se muestre más roquera de toda la grabación, sin abandonar su deje; vuelven los ritmos metaleros a mandar en "Ocaso del Ayer", siendo los teclados los encargados de amortizar el efecto hacia el sinfonismo, un efecto cautivador, dentro de los giros progresivos que nos presentan en este tema; contundente y progresivo aparece "Se Apaga el Fuego" para transmutar a melódico y suave con una voz que nos presenta sublimes giros entre el flamenco y el rock, un auténtico vaivén musical; teclados arabizados y envolventes en el, para mí, el tema más sorprendente de este trabajo, "Un Ángel Fugado", con un sinfín de giros en todos los instrumentos y, sobre todo, en la voz y un solo de guitarra que te transporta a otro tiempo, otro lugar, pero no, es aquí y ahora, de embrujado a extasiado y viceversa; "Tenerte" es otro tema que empieza suave de teclado, voz y guitarra, con un sublime punteo, para dar paso con contundencia a los ritmos y acompañando la voz a tal escalada de potencia y otra vez la guitarra a degüello musical, allanando los teclados los derroteros del tema para suavizar la voz, y de nuevo subida emocional, de nuevo sublime; cierra, se hace corto este EP, "Tu Identidad", otro tema de impresión suave, para lucimiento de los teclados, la voz y, sobre todo, la guitarra, sin olvidar esos giros duros de bajo y batería, tremendamente atractivo.

Se alternan en las firmas de letra y música Ángela Mesbailer, Zoraída Vidal y Juanjo Mesbailer, tanto montan, montan tanto, esperemos que sus musas no hayan hecho más que asomarse y dentro de su faceta creativa guarden muchas más sorpresas en forma de notas musicales de un muy buen Rock Andaluz.

Saedín, un agradable y reconfortante paseo entre dos ríos musicales, amalgama de sentidos, Rock Andaluz vivo, en ebullición.


martes, noviembre 13, 2018

Calle Grupo de Rock Triana en “Mortis causa”

          En primer lugar comunicaros que el presente escrito lo hago en mi propio nombre, nunca como Presidente de la Asociación Cultural Hijos del Agobio (HIDEA), en lo referente a la solicitud y estado de la Calle Grupo de Rock Triana, aunque inevitablemente haré referencia a dicha Asociación. En segundo lugar tenía previsto haberlo realizado sobre el mes de mayo, pero ante los acontecimientos que se estaban preparando de homenaje a la figura de Jesús de la Rosa en la calle Feria, creí más oportuno esperar a que pasara dicho evento, por lo que pudiera enturbiar de relaciones con el Ayuntamiento.

          Al meollo. En el año 2.010, solicitamos al Ayuntamiento de Sevilla una calle para el Grupo de Rock Triana, que fue aprobada por el Distrito Macarena, pero que quedó en el olvido por las elecciones que dieron la alcaldía a Juan Ignacio Zoido para el Partido Popular, al ser un proyecto de la anterior corporación socialista presidida por Alfredo Sánchez Monteseirín.


          Con las nuevas elecciones y el cambio de la corporación sevillana, nuevamente a manos socialistas encabezada por Juan Espadas, retomamos la idea de la calle ya aprobada y cuál no es nuestra sorpresa que ya había sido asignada al político republicano Manuel Blasco Garzón y extraoficialmente nos comunican que el Grupo de Rock Triana merece una calle algo más emblemática. Esto es como cuando te sale un niño feo, un escrito torcido o un árbol que no crece como prevés, nadie lo mira pero tú estás orgulloso de él, porque es fruto de ti.

          Pero al mal tiempo, buena cara. En diciembre de 2.015 volvemos a solicitar un nuevo emplazamiento que consideramos idóneo, la Glorieta entre el Puente Cristo de la Expiración y la Avda. Expo 92, justo debajo de la infausta Torre Pelli, con un dossier primorosamente preparado por nuestro compañero Mariano Mt, dónde además se podría recuperar el mosaico de azulejo preparado para la zapata de la calle Betis rotulado “TRIANA” y que actualmente se encuentra totalmente abandonado en alguna nave municipal, solo añadiendo la leyenda “Grupo de Rock”, y además con tres isletas que podrían rotularse con los nombres de los tres componentes del grupo, Jesús, Eduardo y Tele.

          Solicitud de la que solo nos llega una carta de acuse de recibo y que si en el plazo de tres meses no recibimos respuesta se entiende desestimada. Nuevamente extraoficialmente nos piden que esperemos a tener una reunión con el Alcalde Juan Espadas. Por otro lado parece ser que dicha glorieta está reservada a un anterior alcalde sevillano sin calle en Sevilla aún, aciago alcalde de enorme cabeza olmeca, nunca tanto homenajeará a tan poco.


          Pasado más de año y medio desde nuestra solicitud nos convocan a una reunión en el Ayuntamiento, pero no con el Alcalde Juan Espadas, sino que delega en José Antonio del Rey, un apellido hecho a medida de una persona, por usurpador de ideas, falto de palabra y, en este asunto en concreto, negligente holgazán. Me explico.

          Como ya sabíamos que la Glorieta no podía ser, nuevamente Mariano Mt prepara otro dossier con un nuevo emplazamiento, justo al final de la calle Alfarería en confluencia con la Ronda de Triana, con un sugerente nombre, sevillano, andaluz… “Plazuela Grupo de Rock Triana”, con respuesta del elemento Del Rey de “tomo nota, os doy mi teléfono y llamadme a ver cómo va todo, ya tendréis noticias”.

          Numerosas llamadas sin respuestas, whatsapps sin contestaciones y, por supuesto, ninguna noticia, sólo una, aquél emplazamiento vuelve a ser expoliado por quien no tiene ideas, por quien medra de las ideas ajenas, por quien se aprovecha en beneficio propio o de sus propios del trabajo ajeno, algo que conozco muy bien de los “socialistos” desde mediados de los ochenta en un oscuro despacho en la calle Menéndez y Pelayo, ¡qué bien aprendieron sus infantes!, ¡cuánto desperdiciado de ideales y altruismo! aunque esta es otra historia; decía que sólo una noticia, aquella plazuela que nadie sabía que existía se utiliza con nombre y todo (“Plazuela”, si hasta sonaba a música de Triana) Plazuela Salvador Dorado “El Penitente”, nuevos favores a devolver, eso sí arrogándose medallitas ajenas.


          Y aquí echo el cierre en primera persona en cuanto a la calle Grupo de Rock Triana, no más dosieres, no más ideas, si quieren propuestas para su memoria histórica y devolución de favores que la trabajen, ya gandulean como políticos.

          Ahora sí, como Presidente de la Asociación Hijos del Agobio “HIDEA”, tengo que anunciar la disolución de esta Asociación, después de logros, algunos pre-Asociación como los dos Festivales Hijos del Agobio, en Sevilla y en Torrox, la consecución de la Medalla de Oro de la ciudad de Sevilla al Grupo Triana y muchos proyectos en el tintero, como el propio de la Calle Grupo de Rock Triana, la Medalla de Andalucía para el Grupo Triana o proyectos más ambiciosos como la Barriada Rock Andaluz con calles para todos los músicos y grupos de este género, además de los tres de Triana, los Marinelli, Gualberto, Rosa… Alameda, Mezquita, Imán… daros todos por nombrados; festivales y publicaciones que quizás se realicen a título personal de los miembros.

          No quiero dejar de agradecer a los compañeros de esta Asociación que más han estado en el tajo de la misma, el ya nombrado Mariano Mt luchador infatigable por el reconocimiento de Triana y sus componentes, a mi inseparable y paciente José Antonio Molina, a mi dama de hermoso nombre y mejores palabras Reyes Aguilar Caro, a la más “alamedosa” del grupo y batalladora incansable contra molinos de vientos Sueño Sevillano y a mi querido tocayo presente siempre en los eventos grandes o pequeños del Rock Andaluz Manuel García, siempre estaré ahí cuándo llaméis como vosotros habéis estado. Y por supuesto a todos los que de una forma u otra la hicisteis posible, Sammy compañero de fatigas de aquel foro y web germen de todo, Monchi escudero de sensaciones; a los grupos de aquellos festivales, Delola, Mendigo, Taifa, Arábiga, Sin Rencor y Calle Silvio. Se cierra una etapa y se abren otras.

          A todos los que estéis o estaréis con el personaje de ínclito apellido Del Rey, sabed con quien tratáis, cubrid vuestras espaldas y agarrad fuerte vuestras carteras de ideas. Advertidos quedáis.

          Y… Juan Espadas, por sus “juntiñas” lo conoceréis y por extensión umbilical con el tal Del Río, te hemos conocido, en las urnas nos encontraremos.

martes, noviembre 21, 2017

Yo jugué en el Liverpool

          Corría el otoño de 1.977, el Liverpool Football Club se había proclamado la temporada anterior campeón de la Copa de Europa, la primera vez que lo conseguía, y enfilaba el camino a su segunda consecutiva, ya no está Keegan, pero sí Clemence, Dalglish, Neal o Souness, reluce la moda del rojo impoluto en Europa y el “You'll Never Walk Alone” reitera su cantinela.


             Ya no habían niños en las colas de las taquillas del Cine Palmera para añadir a sus colecciones una nueva cartelera semanal, con las sagas de “Le Llamaban Trinidad”, los “Fantômas” de Louis de Funès o los “Herbies” de turno, amén de alguna que otra de “El Zorro”, llenando de antifaces, capas y espadas de madera el día siguiente. El puestecillo ambulante de pipas, altramuces y chufas descansaba con su cubierta de lona hasta el verano siguiente y las sillas de aquel cinema veraniego se apilaban al fondo del cegado ambigú; al descubierto el albero, transformado para la ocasión en un campo de fútbol donde rememorar ídolos propios y ajenos.

                El campeonato del Cine Palmera tomaba forma en dos categorías, infantil y juvenil, equipos de barriadas como La Estrella, Tiro de Línea, Heliópolis, Pedro Salvador, Reina Mercedes o Sector Sur se iban conformando; ese era un campeonato en condiciones, atrás quedaban los desafíos cercanos en el Campo Amarillo, aledaño a la tapia del Campo del Puerto, con Tarfia, los Pisos Nuevos o el otro Patio. Conformamos un equipo para cada categoría el Liverpool “A” y el Liverpool “B”. Aún me debatía entre cromos de fútbol y coches en miniaturas o perseguir a guapas niñas en inocentes rituales adolescentes, por mi edad,  entraba en el “B” y por estatura y amigos en el “A”, así que sesión doble, me encuadré en los dos. El “A” vestía de rojo total, camiseta, calzonas y medias, aunque aquellas camisetas tenían las mangas blancas al estilo de las del Arsenal, el “B” de blanco y azul, sus colores fundacionales.

                Ahí empecé a sentir el fútbol de verdad, de casta y coraje, de garra, de fuerza, de campos embarrados y, en lo posible, el de arte y filigrana, no existían botas Adidas fosforitos y soñaba con calzarme unas  Marco negras preciosas e indestructibles, me veía de rojo y en mis adentros un “Nunca caminarás solo” mirando a Nervión. Quería ver al Sevilla Fútbol Club enfrentarse a aquel Liverpool que enamoraba en un partido de Copa de Europa, soñaba cómo sería escuchar el mejor Himno del Mundo en el Ramón Sánchez Pizjuán. Era época de ilusiones futboleras, en el futuro sabrías del Seven-Up, el Torre del Oro y sus medias verdes, que llevé en la prueba con el juvenil de Pepe Alfaro (tú a infantiles), lo que siguió es otra historia.

                Y mi sueño iba tomando forma, primero un Himno que rivalizaba con el de los Reds admirado en todo el mundo del fútbol, el del Centenario, después un equipo que se hacía grande en Europa a través de la UEFA, una final de esta competición ganada a ese Liverpool Footbal Club, tanto en la grada, el Himno del Arrebato eclipsó al de Rodgers y Hammerstein, como en el césped de Basilea, una ciudad suiza para una final de dos escudos suizos; se iba acercando, pero el escenario de mi sueño no era ese.

                Por fin hoy se hace realidad, You'll Never Walk Alone” retumbará en Nervión en un encuentro de máxima competición europea, junto a nuestro “Himno del Centenario”, los Reds de Liverpool pisarán la Bombonera frente a este Sevilla Fútbol Club que llevamos grabado a fuego; hoy no es día de acordarnos de Berizzo y sus tácticas, de Franco “el Mudo” Vázquez o Paulo Henrique Ganso, hoy es día de “Hasta la Muerte” y “Nunca te dejaré solo”, de The Beatles y Triana, de arte y filigrana y casta y coraje, de rememorar aquel sueño de otoño en el recinto del Cine Palmera “…walk on, with hope in your heart…”, con esperanza en el corazón todo llega si seguimos caminando.

Hoy el Fútbol se escribe con mayúsculas en el Ramón Sánchez Pizjuán, llegó el día.

martes, abril 04, 2017

Periplo, el cruce de la equidistancia (I)

  Corazón, diamante, trébol y pica como metáforas de amor, fortuna, suerte y lealtad. Su vida se derrumba ante sus ojos y ese castillo de naipes se esparce frente a sus inmóviles pies. ¿Sucumbir o salir victorioso ante la situación?, este dilema vital lo resuelve Juan Antonio Vergara escribiendo paso a paso sus sentimientos, como ejercicio de catarsis.
 
Portada del libro de Proyecto Periplo
 
  Poco a poco los apuntes pasan a ser capítulos, los capítulos, libro y el libro un doble C.D. donde músicos de Omni, Storm, Delola, Imán Califato Independiente, Bawarth, Maizenita, Sacramento, Mantra, Eclipsed, Mezquita, Cai, Alameda, Smash, Taifa, Banda de Raimundo Amador, Jarcha, Medina Azahara, El Origen, Bloque, Tabletom, Mendigo, Zaguán, Azahar, Pablo Guitarro, Guadalquivir, Anfi, Bola Band Electrónica y el propio Juan Antonio Vergara (por orden de aparición) ponen música inédita y compuesta expresamente para este trabajo ante el reto que Juan Antonio lanza y los músicos recogen, amparo al aire y quite amigo, inspirada en los capítulos del libro a los que hace referencia. Rock Andaluz de bandera en estos nuevos tiempos.
 
  El libro es un compendio de pasiones y sueños, vivencias y pesadillas, experiencias concretas y oníricas, de sus letras se desprenden olores marineros y salpicaduras de salitre contra el rostro que riegan de frescor el alma abatida, embadurnan de arena los pies descalzos que masajean de savia nueva el agonizante espíritu, transmitiéndose así a la música, donde el sinfonismo progresivo y las melodías andaluzas y arábigas se van entrelazando de la pena en vida a la vida plena con el mar de fondo.
 
Portada del disco de Proyecto Periplo
 
  Abre el libro y el primer C.D. "Obertura inesperada", una semblanza de lo que está por venir a nuestros sentidos, del por qué y la razón, un tema dividido en dos partes, una primera, "Génesis azul" compuesta por Salvador Vélez, guitarrista de Omni, donde sobre unos teclados acolchados se aposenta una intrigante guitarra eléctrica, ambos de Salva, que araña las entrañas, acudiendo los precisos toques de platillos y batería de Mario Bocanegra, también de Omni, al amparo con un gesto vital; la segunda, "Tras la ventana" de Diego Ruiz, batería de Storm, sosiega el alma que mira la vida que pasa ajena a través de los ojos y del piano (sí Diego toca el piano en este tema, una de las benditas rarezas que contiene el disco). "La raíz de mi destino" es el primer capítulo del libro, la incertidumbre del devenir y la posibilidad o no de influir en él más de lo que nuestro propio origen contribuye y en la reflexión suena la guitarra de Juan Delola, compositor del tema de mismo nombre, acústica, flamenca y eléctrica como evolución natural de las cuerdas morando sublimes ante el ritmo del bajo de Iñaki Egaña, bajista de Imán Califato Independiente, y sobre las suaves teclas de Kiko Vega, del grupo Bawarth, concluyendo sobre los "quejíos" de Maizenita, cantaor flamenco, hijo de Iñaki, como desesperación y, a la vez, rebeldía ante el destino impuesto, una composición que te sacará esquirlas del alma. El segundo capítulo es "Maremoto cerebral", la noticia de la separación de su esposa llega como una inmensa ola que derrumba todo su mundo creado y por crear, el barco de su vida como Juan Antonio lo llama y Salvador Vélez lo expresa en el tema dedicado a este capítulo, campanas de boda y réquiem a la vez y el oleaje y ventisca que poco a poco va aumentando y se queja la guitarra eléctrica ante la sacudida y el preciosista caos fluye, el piano de Tete Navas, de Sacramento, la batería de Mario Bocanegra, el bajo de José Antonio Ramírez Harana "Bunny", de Mantra, los sintetizadores de Kiko Vega, una segunda guitarra de José Ángel Márquez González "Fábula", de Eclipsed Pink Floid Tribute, y la flauta travesera y el saxo tenor de Pepe Torres, de Omni, en turbia armonía progresiva que va transformándose en vaporosa armonía sinfónica despertando de la convulsión inicial, todo un temblor de sensaciones. Caída libre e impacto brutal en "Empujado al precipicio", obligado a pasear imágenes vividas por su mente y a asumir un dolor que no le corresponde de tan ajeno y es José Rafa García Roso, guitarrista y voz de Mezquita, quien se encarga de componer y tocar todos los instrumentos del tema homónimo, guitarra eléctrica, bajo, teclado y batería sin ningún tipo de programación, una composición enérgica, de callosidades psíquicas en todos los instrumentos donde la guitarra discurre por senderos ahora tortuosos ahora plácidos, haciéndonos entrar en una espiral sonora que nos atrapa sin remedio. La creencia en uno mismo, la fe en que se conseguirá lo deseado, la ilusión de ver parir nuevos sueños transformado en un frágil caballito de mar erguido y vertical es lo que nos muestra en "Galopando por mis deseos" y lo que recoge en el tema referido a este capítulo Mike Starry, guitarra de Omni, iniciándolo con una atmósfera al paso y una voz en off de Diego Fopiani "Fopi", batería de CAI, recitando un poema de Juan Antonio Vergara, para emerger teclados, del propio Mike y de Kiko Vega, y guitarra, de Mike Starry, al galope de la melodía profundamente sinfónica y con algún giro arábigo en la parte intermedia, el ritmo es mantenido con programación de batería de Mike y un buen bajo de Juan José Mena, un extenuante y vigorizante parto sinfónico.
 
  Con cinco temas tus sentidos ya están inmersos en Rock Progresivo, Sinfónico, Flamenco y melodías árabes, ¿No era esto el Rock Andaluz?
 
  Piropos en requiebros con el pasado y admiración desde siempre y para siempre, "Mis besos en esta canción" y besos infinitos en la canción más bonita del mundo que Pepe Roca, voz y guitarra de Alameda, musicaliza sobre un poema de Juan Antonio Vergara, se lamenta la guitarra flamenca de Juan Delola sobre un tapizado fondo de teclados de Tete Navas que poco a poco toman protagonismo, surgiendo la imponente voz de Pepe Roca, que acaricia también la acústica y pulsa el bajo, surge la eléctrica de Mike Starry, y vuelve la voz y la flamenca, palmas, jaleos, todos festejan, éxtasis místico. El deambular retraído de la soledad con el sentimiento de abandono, cual "Perro Callejero" y el acercamiento receloso a una llamada de aliento, aunque sea el rebato del ánimo propio, dos temas para este capítulo, uno del mismo nombre compuesto por Antonio Smash, batería de Smash, que se hace cargo de guitarra eléctrica, bajo, órgano, batería, percusiones y coros, rock con sabor a blues, dos guitarras que dialogan la sentencia y la voluntad, y una desgarradora voz, de Lourdes Rodríguez, que se agita contestataria dando paso a la mullida armónica de Manuel Arcos, sensación de desahogo musical; el segundo "Una razón para vivir", un tema de Luis Massot, voz y bajo de Taifa, soleá cantada por Luis acompañado del piano de Ricardo de la Concepción, de la Banda de Raimundo Amador, angustia, mirada al frente y bases nuevas para un nuevo renacer. Desde la orilla y con los pies sumergidos en el agua escucha el canto de una sirena que le lleva a la "Isla del amor", le canta, le atrae con sus encantos y tras una travesía con mar de fondo llega ante ella y se desvanece, muda y cimbreando la zambullida, perdiéndose para siempre, es Iñaki Egaña quien al teclado compone y acaricia el sonido de este tema pleno de armónicos y de una sensibilidad embaucadora y que va dando paso al despertar ante la realidad palpable. Puente etéreo lanzado a base de sentidos y sentimientos que une lo separado y acerca lo lejano para lanzar andanadas de señales emocionales, "Puente de luz", es nuevamente Pepe Roca quien compone el tema con la letra de un poema de Juan Antonio Vergara a base de ritmos latinos y algún toque griego en instrumentos helenos, encargándose de la guitarra acústica, el bajo y el buzuki, además de su inconmensurable voz, le acompaña Toñi García, voz de Jarcha, a la voz, Mike Starry, a la guitarra eléctrica, con un solo admirable, Tete Navas, a los teclados y Tato Macías, batería de Mantra, a cargo de la batería y diversos instrumentos de percusión africanos y latinos, un tema que une puentes entre culturas con el Rock Andaluz.
 
  Ya sabes que estás ante algo diferente, una nueva forma de entender el Rock Andaluz sin perder su entidad y desde esos aromas portearnos a otros horizontes, la lógica evolución de un sonido eterno.
 
  Admitir una derrota no es perder, asumirla es el primer paso para vencer a uno mismo y darse un nuevo impulso de naturaleza intrínseca, la capacidad de ante la adversidad superarse y decir aquí estoy yo dispuesto a comerme el mundo, escuchar una voz amiga, "¡Date coraje!", enfrentar al espejo y tirar al frente, esa fuerza es la que impregna Miguel Galán, guitarrista de Medina Azahara y El Origen, en el tema dedicado a este capítulo, sabor añejo de verdad con toques actuales, con la guitarra eléctrica de Miguel por senderos a los que él sólo sabe llegar, con un magnífico apoyo en otra guitarra eléctrica, a cargo de Jaime Esteve, un magnífico bajo de David Moreno, y magistral el toque a las teclas de Tete Navas, buena batería de José Antonio Moreno, batería de El Origen, y fundamentales las palmas de José Antonio Molina, batería de Medina Azahara, para ese sabor a solera de este tema, con solo una pega... te deja con ganas de más, mucho más. Dicen que el púrpura es el color de la riqueza y la solemnidad, era obtenido en la antigüedad de la cañaílla, esos caracoles de concha dura, espinosa y apéndice largo, donde refugiar los razonamientos e ideas del exterior, digerirlas, protegerlas y, en momentos de meditar cambios, acunar un nuevo interior,  "Descendiendo la cañaílla" va fluyendo el enriquecimiento personal de las conclusiones asimiladas en un solemne cortejo de ideas que Salvador Vélez cosecha en este enorme tema de fuerte sinfonismo sostenido en su propia guitarra, teclados y percusiones y la flauta, flauta india y saxo de Pepe Torres, que va tornando en progresivo en la amalgama de ideas, musicales y mentales, con el bajo de Iñaki Egaña y las percusiones programadas de Salva, para dar un giro a ritmo 3 x 4, Rock Andaluz virtuoso, con los teclados de Ignacio Fermín Ávila "Gurry", de Eclipsed Pink Floid Tribute, y la magnífica guitarra de Juanjo Respuela, guitarrista de Bloque, un prodigio de fusiones sonoras para un tema espectacular, música púrpura. Para este mismo capítulo, el grupo Bawarth compone un tema lleno de reflexión intrínseca y ánimo sosegado en las programaciones y teclados de Kiko Vega, un gran trabajo de Javier Herráiz, bajo del grupo, una batería de magnética atracción a cargo de Marcos Hostos, también del mismo grupo, y una melodiosa flauta de Agustín Carrillo, de Tabletom, tiempo de pensar. "Navegando por los mares de mi interior" es el siguiente capítulo en el que Juan Antonio realiza una introspección analítica sobre lo bueno y lo malo, lo que expulsar y lo que abrazar, resaltando aptitudes, despertando las agazapadas, puliendo imperfecciones... un estado que Manuel Muriel, teclista de Storm, conjuga en este tema, primero de los dos dedicados a este capítulo, con un buen trabajo de piano y moog, una sensacional guitarra eléctrica de Ángel Ruiz, guitarra de Storm, y los ritmos sosegados de la batería de Diego Ruiz y José Ramón Torres, bajo de Storm, un interludio, breve pero cautivador, a guitarra española del propio Muriel y el excéntrico y preciosista toque final de clavicordio de Manuel Muriel  sobre el acompañamiento de palmas de "El Rata". Terminando el capítulo y el primer C.D. "Mar de fondo andalusí", es un tema de José Ramón Torres, Mike Starry y el propio Juan Antonio Vergara, melodías andalusíes y progresivas, con una fastuosa atmósfera creada por los geniales teclados de Kiko Vega, ante las guitarras, acústica en los dedos de  José Ramón Torres y eléctrica, estupenda, en los de Mike Starry, quien además toca el bajo y programa percusiones (estas también de Kiko Vega), sonidos de un nuevo renacer.
 
  Así se cierra el dolor y la desesperación, la marea va bajando arrastrando el abatimiento y la quejumbre, una luz nueva espera a ser descubierta desde una profunda especulación interna y la música suena a progresivo, a sinfónico, a flamenco, a árabe, a rock... a andaluz.

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