domingo, marzo 22, 2020

Arrieritos semo primo o la distorsión del Rock Andaluz

          Hubo un tiempo que Sevilla era la madre del geranio, Jesús de la Rosa dixit, florecieron músicos de sus pétalos polifónicos que nos dejaron la más amplia muestra de calidad sonora en el tránsito del rock psicodélico y progresivo al rock andaluz. Después de cincuenta años Sevilla vuelve a ser madre, no sé si del geranio o del clavel, pero nuevamente brota una generación de músicos que evolucionan el rock andaluz a sonidos más actuales, arrastrando a jóvenes seguidores a adentrarse en sus melodías.
 
 
          Uno de esos grupos de músicos se juntan bajo el motivante nombre de Sevilla Distorsión, cada uno desde estilos diferentes, Jero Callejero, voz y guitarra flamenca, Manuel Martínez "Lolo" y Pablo Donoso se encargan de las guitarras eléctricas, Juan Rodríguez a la batería y Jesús González al bajo son los encargados de la sección rítmica. Desde el flamenco nos llevan por senderos del rock progresivo con trazos psicodélicos, casi vandálicos, rotundidad sonora. Al menos en los dos temas que hasta ahora conocemos a la espera del álbum completo.

          El primero que nos dieron a conocer fue El Cachorro, donde tras una introducción de rasgueo de guitarra flamenca entran las eléctricas en distorsión progresiva y ya muestra la batería su contundencia para invitar a la voz de Jero a destapar su postura y su apuesta por el flamenco urbano, ante este subidón sonoro un giro sobre redobles de batería nos muestra unas guitarras más pausadas, casi sinfónicas, en riff melódicos, para volver la voz a reunir a todos en la esencia del tema y al final sobresale el bajo. Álgido y contundente final.
 
 
          Hace unos días sacaron su segundo tema Arrierito, de ecos a bulerías eléctricas, guitarras distorsionadas y una batería que marca el ritmo, tajante, con la flamenca que asoma imponiéndose, arropando todos a la voz, dando paso a un pasaje más suave de platillos, bombo, flamenca y voz, el bajo muestra pincelada de solo para ya no dejar de resaltar el ritmo en todo el tema, son las eléctricas las que llevan el peso ahora, con la batería siempre al acecho, giro a la psicodelia, solo de batería, eléctrica sobre palmas, calma, guitarras eléctricas, bajo, batería, un in crescendo vibrante para volver al estribillo... y cierre. Soberbio.
 

          Si Bruto mató a César y de ahí la brutalidad, esta resonante brutalidad de Sevilla Distorsión hace renacer al rock andaluz sin dejar muertos por el camino, una apuesta valiente y de nuestros días, aire fresco a bocanadas, si no lo crees... "Arrieritos semo primo"

sábado, marzo 14, 2020

TrianaJazz, cuando el alma suena a música

                        Cada uno tenemos nuestro lugar fetiche donde al entrar a través de su umbral atravesamos una suerte de puerta tridimensional, un viaje a mundos diferentes con la distancia de tan solo unos metros. El mío es la calle Siete Revueltas, entrar desde la oscuridad cuasi umbría de Alfonso el Sabio y, tras sortear sus siete recovecos (siempre he contado ocho, las cosas del nomenclator), desembocar en la luminosidad de la plaza del Pan y esa primera visión del cobalto y oro de los azulejos del Bar Europa, me cambia el ánimo en un instante y a la vez. 


Es la misma sensación que me deja este disco que tengo entre mano y oído. La portada ya es una declaración de intenciones, Jesús de la Rosa y Dave Brubeck, Rock Sinfónico Andaluz y Jazz, separados por un umbral blanco que sirve de tamiz, un viaje sonoro a mundos diferentes que te cambia el ánimo en un instante y a la vez. Una miscelánea sincrética de swing y sinfonía que huele a sentimiento y pasión con lo andaluz de acento invitado, osadía y respeto con la calidad de recompensa. Las revueltas no sé si fueron siete u ocho, pero mereció la pena... y mucho. 
 
La propuesta viene desde Granada, de la mano de TrianaJazz, otra declaración de intenciones sin tapujos, que en un  principio puede crujir en tu cerebro, pero que desde que empiezas a escuchar las primeras notas de este Sé de un Lugar Ep entiendes el por qué y el posible chirrío mental se transforma en delicia musical. Los culpables genios hacedores son Carmen García con su embriagante voz, Virveh Keyman responsable del swing en el teclado con su mano derecha y de la línea bajo/contrabajo con el Hammond tocado por su izquierda, imprescindible y, a mi entender, responsable esa mano izquierda de que el ensamble se sostenga y Juanmi Urquiza enfatizando con su batería, justa, precisa, el ritmo durante toda la grabación. 
 
El bonito digipack que nos presentan lo componen cuatro temas de cinco composiciones de Jesús, en uno se juntan dos, tocados en clave de Jazz, armonía, melodías y ritmo, logrando la metamorfosis evocar y palpar Triana. Abre Sé de un Lugar con la voz de Carmen bajo teclado y campanillas enseñándonos el camino por el que transitará, con lejano eco "flamenco", para dar paso al Hammond contrabajeando sobre bombos y platillos, el jazz empieza a aparecer y la voz por senderos trianeros, swing de teclados se incorporan y el tema va subiendo por derroteros jazzísticos y la amalgama lo eleva hasta el final. El siguiente tema es Recuerdos de una Noche dónde ante mi sorpresa, agradable, incorporan flauta de principio a fin, a cargo de Juan Carlos Aracil, para mí el tema con sabor más trianero de este trabajo, culpable los ritmo de batería y, nuevamente, el Hammond, así como la voz, la flauta le da ese toque junto con el teclado de sabor a Jazz, el solo de teclado acompañado de batería y la entrada de la flauta consigue llevar la parte sinfónica de Triana a terrenos que no había escuchado nunca, simplemente fascinante. Luminosa Mañana se une con Todo es de Color en el siguiente, corte jazz trianero para dejarte llevar, teclados luminosos y envolventes para que luzca la voz y la sutileza de la batería con precisos toques y un final de enérgica suavidad para que resplandezca Triana. Cierra Hasta Volver donde se acentúan los ritmos y armonías de Jazz para invitar a la voz melódica de Carmen a contrapuntear, trianeando, y lograr en la parte más oscura del tema un regocijo sonoro incorporando muy acertadamente palmas, a cargo de Ana Sola, sobre efectos de palillera haciendo que la intensidad vaya elevando el tema, cautivándote en su enredo, genial cierre. 
 
 
Conseguir de esos temas algo diferente y que a la vez recordase a Triana y sonase a Jazz no era fácil, llevar a Triana a tu terreno sin moverte del terreno de Triana, antes de escucharlo hubiera dicho que imposible, pero está visto que la genialidad, el respeto y la música te lleva por senderos de nuevos paisajes para deleitar los sentidos.
  
                           Si a una música que llevas escuchando décadas alguien le da una vuelta de tuerca y consigue erizarte el vello, es el alma que suena a música.
 

domingo, marzo 01, 2020

Desesperada noche buscando el Rock... Andaluz

     Ya me planteé hacer una crítica al cartel anunciador del espectáculo al que finalmente asistí el viernes 28 de febrero en FIBES Sevilla, con Pepe Roca de Alameda como hilo conductor y, a la vez, homenajeado. Su grandilocuente título, "Una Noche de Rock Desesperada" y su ilusionante subtítulo "Sinfonía del Rock Andaluz", no me cuadraba con la ristra de artistas invitados y colaborador que me hacían presagiar lo peor. Un amigo me frenó en seco, "estamos para ayudar al Rock Andaluz, lo que nos apasiona, esperemos a ver qué sucede", más o menos fueron sus palabras. Callé.
 
 
     Cierto que me atraía sobremanera la idea de que temas de Rock Andaluz fueran acompañados por una Orquesta Sinfónica, siempre he creído que este estilo es el ideal para ello, su esencia es el Rock Sinfónico, con muchos matices, además del flamenco, con más matices todavía, mi recelo era otro, no me equivocaba.
 
     Una vez asistido al evento, volví a plantearme esta crítica/crónica de mis sensaciones de lo que allí pudimos sentir musicalmente hablando, volvían aquellas palabras de mi amigo, "...ayudar al Rock Andaluz..." y me decidí a escribirla, es cierto que me gusta apoyar el Rock Andaluz, pero es que a lo que asistimos, malamente se le puede llamar Rock Andaluz, con matices, aunque fuera anunciado como tal y ante el engaño no estoy dispuesto a volver a callar.
 
     En el aspecto técnico nada que objetar, todo lo contrario, un magnífico espectáculo de sonido con tantos y tan diversos instrumentos que aparecieron en el escenario, voces incluidas, un sensacional universo sonoro, pero no era Rock Andaluz, con algunas excepciones.
 
     Abrió la noche una Obertura de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, dirigida por Fran Escobar, espectacular su interpretación de diversos fragmentos de obras emblemáticas del Rock Andaluz, no me equivocaba en la natural simbiosis entre ambos. Apoteósico espejismo. A continuación empezó a mascarse la tragedia de la Sinfonía del Rock Andaluz, apareció Eva Yerbabuena al baile sobre cajón flamenco y el chelo de José Carlos Roca introduciendo "Ojos de Triste Llanto", un mantón que intentaba enredarse más que volar y un más que decente taconeo, entrando Pepe Roca a cantar el tema, el Rock Andaluz de parranda, continuando con "Noche Andaluza" con la Sinfónica lógicamente de estrella, momento preciosista, Granados es lo que tiene. El siguiente en aparecer fue Arcángel, para versionar "Aires de la Alameda", segundo despropósito, tiene una voz genial... para cantar "Pajarillos Marismeños", el tema escogido no merecía esto, por muy bien que cante fandangos de Huelva o de Alosno, el Rock Andaluz de jarana. A continuación fue Joana Jiménez la encargada de dar voz flamenca a dos emblemas de Triana "En el Lago" y "Abre la Puerta", un osado atrevimiento pop aflamencado, aquí mis pocas expectativas de escuchar Rock Andaluz quedaron devastadas, si este género tiene algo de flamenco, no es este flamenco.
 
     Uno de los pocos momentos de Rock Andaluz corrió de la mano, cómo no, de Manuel Imán y el tema "Darshan", apoteósico como sonó el grupo de Rock, con la guitarra de Manuel a la cabeza, con la Sinfónica, a eso es a lo que había venido yo, eso es lo que vendía el título y subtítulo, ¡ay si todo el concierto hubiera sido así! Siguió con "Niños", esta vez Manuel al piano, acompañado de una aflamencada voz de Diana Navarro, de lo poco potable de los "no rockeros andaluces".  Quedó Diana Navarro acompañando a Pepe Roca en "Amanecer en el Puerto", Pepe Roca es Pepe Roca y no voy a ser yo quién critique la magnífica voz de Diana Navarro... cuando es Diana Navarro y no amanece en el puerto. Apareció después Manuel Lombo de Carretería y vos para acompañar a Pepe Roca en "Cada Vez que te Miro" y "Rosa y Violeta", ¿habéis leído hasta aquí?, pues lo mismo pero más.
 
     Se fue enderezando un poco el desatino con la aparición de Luis Cobo "Manglis" y Andrés Olaegui, ambos de Guadalquivir, para primero acompañar a Pepe Roca en "Hijos del Agobio" y después en solitario ya con "Guadalquivir", cómo sonó la R.O.S.S. en este tema que me recordó mucho a la primera versión del "Al-Andalus" de Miguel Ríos, tanto que por un momento mantuve la esperanza de ver aparecer al granadino de entre bambalinas, ¿no era una noche de Rock?, no cayó la breva, aún así, magnífico, junto a la continuación con "Baila Gitana", lo de la sinfónica y el Rock Andaluz, da para mucho. Buenísima batería aquí de Antonio Coronel, a decir verdad, cuando intervino, siempre.
 
     Guiño a Lole y Manuel con "Nuevo día", con la magnífica guitarra flamenca del Niño de Pura y la voz de Argentina, tesitura flamenca, ¿y Lole, no está Lole en los escenarios o su hija Alba?... quejíos. Luego vino la gran masacre de la noche "La Leyenda del Tiempo", un tema que es imposible destrozar... si se mantiene fiel al original, a saber, fue Julio Matito quién dijo "Yo antes creía que el flamenco-rock era coger una sevillana o un fandango y pasarlo a la guitarra eléctrica. Y no es así, el flamenco es como el blues, hay que entenderlo, hay que sentirlo. Yo he vivido con los gitanos cerca de año y pico, y aprendí que lo primero es meterte en el compás, y casi ser gitano y luego tocar.", pues eso pero viceversa entre la voz flamenca y el Rock Andaluz, así lo entendió Camarón, tanto que sus incondicionales dijeron que aquél no era Camarón y devolvieron los discos de la ya mítica "Leyenda...", creo que se me entiende, ¿verdad?... claro que ese era Camarón. Y después "Juncal", al pobre lo cogió el toro.
 
     Cuando ya creí que más destrozo a la memoria del Rock Andaluz era imposible, apareció Carlos Herrera, más casposo que nunca, más mejor del mundo que nunca, como más mejor del mundo era la Sinfónica, Pepe Roca, Álvaro Gandúl y su piano, Sevilla y el público de Sevilla, tan más mejor del mundo que sonó a la más mejor mentira del mundo, su puyita, sin venir a cuento, a los catalanes, sin distinción entre separatistas y españolistas, así genérico, no sé cómo les sentaría a los catalanes presentes en FIBES, que algunos sé que había, resumiendo su perolata sobre el Rock Andaluz y las influencias de Pepe Roca a la copla y The Beatles, deprimente, pero no terminó ahí, dio paso a un deplorable vídeo de Alejandro Sanz de zapatillas y sillones sobre palmas y dos guitarras ejecutando (de cadalso) Dos Amores, como en el casino, no va más.
 
     A estas alturas hasta David de María que acompañó seguidamente a Pepe Roca en "Recuerdos de una Noche" y "Rumor" y, ya solo, "Tu Frialdad" me pareció decente en su interpretación, exagero, pero no mucho. Buena sin más la versión de María Espinosa de "Aire Cálido de Abril", al menos se plegó al tema y no al revés.
 
     ¿Quién me iba a decir a mí que me iba a alegrar de ver aparecer a Manuel Martínez y Manuel Ibáñez de Medina Azahara en el escenario? Pues lo hice, sentí un gran alivio al oír los sones de "Córdoba" junto a la Sinfónica y, aún más, "Todo Tiene su Fin", resalto en ambos temas la guitarra eléctrica de Álvaro Girón, sublime. Volvió Pepe Roca con "Alba de Luna", por sus fueros. Para cerrar un emotivo homenaje a Jesús de la Rosa con su voz acompañada de la Sinfónica en el tema "Una Noche de Amor Desesperada", bonito detalle, inmenso sonido.
 
     Terminó la reunión con "Mi Identidad", el nuevo tema de Pepe Roca y su gestión de enaltecer lo nuestro más que difamar a catalenes, mucho más elegante Pepe Roca que el anacrónico Herrera y el "Himno de Andalucía" cantado por todos los presentes.
 
     Todo lo dicho lo está desde el punto de vista del Rock Andaluz, anunciado como principal propuesta del convite y repudiado por los hechos, me consta que no fue idea de Pepe Roca, sino del productor del evento Manuel Marvizón, muchos los ausentes tanto en el recuerdo como en el escenario, a pesar de brindar Pepe los reconocimientos otorgados a todos los músicos que hicieron posible este movimiento y a los que actualmente siguen manteniendo su espíritu por los escenarios, los viejos y los nuevos rockeros andaluces.
 
     Esos Pepe, esos, fueron los que faltaron en el escenario. Yo aún continúo buscando desesperadamente el Rock... Andaluz.

lunes, noviembre 11, 2019

La triste alegría


                 Desde siempre los rojos son los míos y ganaron los rojos, pero hoy tuve un raro despertar de un insomnio soñador, el hartazgo me invade, ¿por qué siempre los rojos tienen que recular cuando más a favor lo tienen?

                 Atacan por la derecha, para invadir por el centro dejando huérfana la izquierda en hermanado fratricidio buscando su apoyo sin condiciones, un epitafio vital, una historia sin registro ampliamente acreditada para hacer florecer el verde marchito. 


                 Y el verde se crece ante el rojo ajado, los casi jubilados buscando su pretérito futuro en verde, por la derecha, que adula sin posibilidad de júbilo un pasado futurible, ¿los rojos?, en la cueva, arropaditos del miedo y con el miedo de abrigo en un harakiri auxiliador, con la sola esperanza del grito de socorro porque vienen los verdes y salvarse por el sonoro gong de la campana muda. 

                 Esta vez susurró el atronador tantán de los tambores de guerra gracias a la salvadora acción del último combatiente rojo, el de la retaguardia, para lograr una pírrica victoria que sin tanta cautela se percibía provechosa, botín restituido. 

                Ganaron los míos, los rojos, dando aliento a los verdes, un sufrimiento innecesario del que despabilo con una triste alegría.

martes, octubre 01, 2019

A ti te gusta el Rock Andaluz ni “ná”!

Que no está muerto, que estaba de parranda, como la jarana que vivimos los que asistimos el sábado 28 de septiembre a La Guarida del Ángel donde se celebraba el 1er. 5 Lunas Fest "El Nuevo Rock Andaluz”, fuimos muchos los llamados y pocos los avenidos, desgraciadamente es una gota fría que arrecia sobre mojado, amenazando la riada con dejarnos en un desierto musical si no somos capaces de abarrotar una sala como La Guarida y solo dejarla con media entrada, músicos incluidos.
 


Y si sigue vivo no es gracias a los seguidores, me atrevería a decir que incluso no lo es gracias a los apasionados de este género, sino al afán profesional de estas nuevas bandas que apuestan por un sonido al que casi todos apoyamos de boquilla pero a la hora de la verdad no aparecemos donde hay que mostrarse y, cómo no, a entusiastas que arriesgan todo lo necesario y más, económica, personal y anímicamente, como Juan Antonio Vergara. Ni unos ni otro caerán en el desaliento, me consta, pero ya cansa esta situación.
  
Después de este tironcito de orejas que yo mismo me pego, vayamos al meollo, que es realmente lo que interesa y lo que se merecen las bandas y los músicos que nos ofrecieron una noche llena de calidad, buen hacer y buen hallarse, las caras no podían esconder sus estados de ánimos.

Tenía ya ganas de ver en directo a Anairt y Sherish, ¿veis como el zarandeo de orejas también era para mí?, a los que por una razón o por otra no había podido verlos, excusas mías, y a Saedín, a los que sí que los había visto sobre un escenario, lógicamente también al incombustible Randy López que colaboraba con Sherish. Fue uno de esos grandes incansables del Rock Andaluz, como músico, seguidor y apasionado, quien ofició de maestro de ceremonias, magistral como siempre, mi amigo Salvador Vélez Cortés que tuvo a bien para él, mal para mí, invitarnos a subir al escenario a algunos que intentamos hacer, con más pena que gloria por mi parte, que el Rock Andaluz siga teniendo la llama encendida, definitivamente mi sitio, si está en algún lado no es encima de un escenario. Gracias Salvi por el reconocimiento y que Éolo te guíe.


Abrió el festival Anairt, grupo que empecé a conocerlos por redes sociales como tributo a Triana y que han ido componiendo temas propios que fueron los que tocaron en Jerez, sin ningún tema de Triana, lo que me sorprendió muy gratamente. Definitivamente la senda de esta banda va encaminada a hacerse notar con un estilo propio, mirando lógicamente en el espejo de Triana, ocurrentes y doctas palabras de Salvi a la hora de presentarlos, y si bien los aires trianeros están presentes en su música, Anairt suena a Anairt. Por los temas que nos mostraron el trabajo de estudio no tardará en caer, calidad y sonoridad la llevan de sobra, aunque nunca sobra nada de lo bueno, autenticidad de estilo también, muy bien trabajados y ensamblados todos los instrumentos y la voz. Sus temas van pertrechados con una carga justa de sinfonismo bajo la muy buena guitarra de Adolfo González y los teclados de Paco Aguirre, aquí la única pega a su magnífico concierto y no imputable al grupo, esos teclados se escuchaban muy bajos en la sala, seguramente ecualizada para mayor público, aunque prestando atención, mucha, llevaban una gran carga interpretativa en los temas, vino bien, sin embargo, para escuchar el suntuoso trabajo a la batería de Daniel Aguado y más aún el admirable bajo de Manuel Martínez, yo soy mucho de los bajistas que se hacen notar y este es el caso, además de tener el cargo de una segunda voz que tampoco te deja indiferente, todo el grupo lo coronaba la pausada y tonificada voz de Luis Medina. Cuidado que amenazan con seguir dando batalla y yo me siento gustosamente amenazado.

 
Saedín continuó la velada con esas melodías y contundencia que ya descubrí en Granada y una alegría contagiosa al público que así lo recibió. Más tablas, más presencia al desgranar ese magnífico trabajo que tienen publicado. Ángela Mesbailer puede cantar lo que quiera y lo demostró con creces, copla, flamenco, rock... ni cansa escucharla, ni se cansa de cantar, todo un derroche de potencia y melodía, volveré sobre ella más tarde, gran complicidad con los hechizados teclados de Zoraida Vidal, una de las señas de identidad de este grupo junto a su base rítmica, sobresalientes, nuevamente, las baquetas de Carlos M. Calvente sobre los bombos y platillos y el bajo de Antonio Ortiz al que se le quedó pequeño el escenario, vaya par de dos, a Juanjo Mesbailer lo percibí suelto con su guitarra lo que condujo a un sonido nítido y limpio que resaltaba su buen hacer con las seis cuerdas, grande su concierto. Nos dejaron también un adelanto de su nuevo trabajo discográfico y si ese es el sendero que lleva la verdad que dará que hablar este segundo más que su primero, al tiempo, y desvelaron la intriga que mantuvieron en su página de Facebook de una versión que estrenarían en este Festival y que me fue dedicada junto a mi amigo, de los pocos se libran de mi meneo de orejas inicial y al que el Rock Andaluz le debe mucho, Manuel García, a veces el ser pesado, incisivo, tiene su recompensa y ¡qué recompensa!, a contrapié me cogió y agradecido poco es, sublime la interpretación de "Una Rosa es una Rosa" de Mecano; gracias muchachos, aunque no fue "Amigos Para Siempre" de Los Manolos el sentir es ese. En las tablas nos veremos.

 
¡Y por fin cumplí mi deuda! Sherish salió al escenario y allí estaba yo para deleitarme con este grupo. Es un gustazo escuchar la voz de Alberto Ramírez a la batería, heredero directo del califato cordobés por méritos propios, escuchar ese ritmo tajante que imprime a los temas, secundado por el bajo de Diego Fernández otro gran descubrimiento para mí en directo y, cómo no, con los teclados sublimes de Juanma Rodríguez, ¡qué forma de darle empaque cautivador a cada composición!, estrenaban guitarrista en directo, Juanlu Pantoja, un gran hallazgo que según dijeron estaba bien escondido, qué bien que lo encontrasteis, ni se os ocurra jugar más al escondite, muy buen sabor de boca su concurso; sin duda un grupo determinante en los tiempos que corren. Y vinieron las sorpresas, estrenaron un nuevo tema de Periplo "Conquistando el Miedo", una maravilla sinfónica rockera andaluza, y su "El Mendigo del Parque" acompañados en ambos por... Ángela Mesbailer, ¡anda ya!, que me estáis vacilando... y sin ensayarlo... ¡anda ya!, ¿se puede hacer mejor?, también Randy López se sumó a la fiesta con Sherish, el ambiente se volvió álgido con temas propios y con Medina, que gusto verlo con esas ganas y ese ánimo, aún con anhelo de proponer nuevas composiciones, deseando estoy.

 
Terminó todo en una gran fiesta con los componentes de los tres grupos subidos al escenario en un gran fin de fiesta con el tema "Tu Frialdad" de Triana hermanados con el público. ¡Muerte al Reggaeton y viva el Rock Andaluz!

A ti que posiblemente me leas y te gustan los directos, si estos grupos, juntos o por separados, se cruzan en tu camino no lo dudes, deja todo lo que tengas que hacer y acude a verlos, el arrepentimiento no te rondará.

A ti que posiblemente me leas y desde el sillón de tu casa te gusta criticar lo nuevo del Rock Andaluz con vehementes golpes de pecho, a ti... ¡A ti te gusta el Rock Andaluz ni "ná"!



lunes, abril 08, 2019

Nuestra Bandera, la resiliencia de Zaguán

Ya decía Unamuno que para progresar es necesario renovarse y Zaguán, con esta nueva apuesta sonora, es lo que hace de forma notable... manteniendo su esencia. No voy a descubrir ahora a cada uno de los componentes de Zaguán, pero cada uno, Miguel, Armando, Gori, Rafa Y Alfonso siguen siendo ellos mismos, pero quien quiera escuchar a los Zaguán de hace años y a su vertiente trianera se dará de bruces, estos de ahora son Zaguán, sin aditamentos.

La guitarra flamenca de Gori Mazo sigue siendo parte fundamental, la eléctrica de Rafael Carrique y su frenesí en los solos permanece presente, el bajo de Alfonso Vidal continúa compareciendo con su rotundidad, las baquetas de Armando Gómez mantienen el mismo ritmo colérico que lo caracteriza y la voz de Miguel Ángel Gómez sigue en esos dejes que nos hechiza a los amantes del Rock Andaluz y sus teclados continúan creando atmósferas tangibles, salvo cuando agarra la guitarra midi, pero el conjunto de su sonido ha transmutado, ha evolucionado, ya no hay reminiscencia progresivas, el flamenco se ha diluido de forma sustancial y aún así, sigue siendo Zaguán, unos magníficos Zaguán, nueva senda al progreso de un Rock Andaluz actual; siempre he dicho que para mí el Rock Andaluz es todo aquello que suena a Rock Andaluz y esto suena magistralmente a Rock Andaluz.

  
También sus letras han tomado un rumbo más reivindicativo, más de búsqueda de nuestra raíces, de nuestra cultura andaluza, de amor a la luz, a la vida, a la comunicación entre semejantes al amparo de un brindis en el frescor de la noche andaluza llena de rock.

Este nuevo guiso musical nos lo presentan en forma de E.P., algo a lo que nos tenemos que ir acostumbrando en esta nueva era musical que nos está tocando digerir, los grupos nos van a ir presentando sus nuevos trabajos en tiradas cortas para poco a poco ir llenándolas de más temas, el tiempo, el poco tiempo disponible, es lo que tiene si se quiere hacer un trabajo de calidad y no colmar un C.D. de temas intranscendentes de relleno y que solamente tres o cuatros canciones merezcan la pena.

Abren con su tema estrella y el que ha servido de presentación "Nuestra Bandera", todo un himno andaluz y una declaración de intenciones, con pasajes grandiosos para todos los instrumentos y el lucimiento de la voz, con la guitarra flamenca siempre presente y algunos solos característicos, momentos para que sobresalgan los teclados y, cómo no, para que la eléctrica brille, la presencia de la base rítmica está igualmente presente, un fenomenal trabajo del bajo y la batería a lo largo de todo el tema. Continúa una sorprendente versión de "Una Rosa es una Rosa", ¿quién dijo que la rumba no puede andar por los senderos del Rock Andaluz?, del que destaco el inicio de la guitarra flamenca y los teclados y el final con la eléctrica, sobre todo lo que presencié en el directo del que hablaré más adelante, y el conjunto conseguido. El tercer tema es "Solo en los Bares" con evocación a Ennio Morricone pero perfectamente ensamblado con el sonido andaluz, unas percusiones que asoman en el momento justo, instantes para el bajo que se me hacen cortos y soplos breves de la eléctrica, la letra sobre las falsas promesas políticas. Cierra "Deseo Irracional" el más potente y dinámico con una inmensa guitarra eléctrica y la flamenca que no le va a la zaga, la base rítmica colérica en todo momento y la voz por derroteros rockeros desde su acento inconfundible y furibundos teclados, solo una pega, se hace breve.



"Zaguán (Nuestra Bandera) videoclip 2019".

Nos lo enseñaron en un gran concierto en la Sala Malandar el pasado sábado seis de abril, donde todos los asistentes pudimos disfrutar de esta nueva potencia sonora de los nuevos temas de Zaguán, deleitándonos además con temas suyos de los C.D. anteriores como Solo una Niña o Testigo del Tiempo, esta última me llamó especialmente la atención, con nuevas mezclas más próxima a esta apuesta; como dice sabiamente Manuel García mi buen amigo y compañero en esto del Rock Andaluz e infatigable apoyando a los grupos en directo "qué difícil es versionarse a uno mismo", pues con Testigo del Tiempo lo bordaron. Miguel, por momentos, dejó los teclados para colocarse un par de guitarras midi, teclados al fin y al cabo, que varían sustancialmente el sonido de este instrumento, quizás para tener más movilidad con los ritmos de los nuevos temas. Los acompañó en un par de temas Manuel Soto "Noly" de Malabriega y Mártires de Compás a la guitarra flamenca, en uno de ellos mano a mano con Gori, de puro flamenco para el lucimiento de una pareja, él y ella, de bailaores, como nació el Rock Andaluz enseñando el flamenco por los escenarios en forma de teloneros antes de la actuación del grupo, aquí fue en medio. Por supuesto no faltó Triana, al final, con Abre la Puerta, que nos dejó los espléndidos solos de cada componente para seducir los oídos y un bis de "Nuestra Bandera" con los asistentes entregados.

Esto es lo que nos presentan en este E.P. de estrella tartésica y Hércules de traslado con sus columnas hacia otras sonoridades que, si evolucionan así, nos prometen que estos Zaguán renacidos han venido a dar batalla, a pesar de la obtusa vista de los medios de comunicación, andaluces para más inri.

El Rock Andaluz sobrevive, vive y supervive, la teoría de una evolución existencial.



miércoles, marzo 13, 2019

El Rock Andaluz protesta de La Macanca

Muera el canario en su jaula o por pendencias de navajas callejeras la guadaña acechaba al minero por las calles de Linares y, a su caída, el lúgubre chirrido de las ruedas del carro, el golpeteo de los cascos del borrico que lo tiraba y el enjuto aspecto de su mortecino cochero anunciaban su presencia, el retiro del cuerpo no reclamado del desgraciado barrenero era su encomienda, su nombre: La Macanca.


Reivindicando esta figura lóbrega, su función y la de su desdichada clientela nos llega desde Linares este grupo, La Macanca, con un rock, en sus inicios y su primera maqueta de 2.015, de reminiscencia garaje que a mí me gusta más llamar Rock de Pueblo que tan sabiamente acuñaran los grandes Tiburón en su segundo L.P. y como seña de identidad de aquel sonido.

Y con ese sonido comienza el C.D. que aquí les intento desmenuzar, poco a poco va tomando elementos que lo entroncan directamente con el Rock Andaluz conforme avanzan los temas; este "Plomo, Panes y Otros Refranes" de letras protestas y demandantes te deja tan buen regusto que lo quieres volver a escuchar y en cada escucha absorbes matices sonoros que te hacen reflexionar y concluir que estás ante un buen proyecto de Rock Andaluz, me queda la duda si conscientemente.



"La Macanca (Himno de la Mseria) tema de  2018".

Se inicia con "Minero" guitarras y ritmos garajeros de inspiración setentera sobre voz narrativa y bronca, a modo de introducción de lo que suponía La Macanca; muy buenos teclados progresivos, envolventes, y guitarra potente, bajo a ritmo de blues y batería en lejana bulería nos ofrecen en "La Talega" una de las agradables sorpresas de este disco; "El Barranco de los Cuervos" nos devuelve por momentos a esa resonancia roquera de sus primeros momentos de guitarras enérgicas en sus principios para en un giro de voz en quejíos sobre guitarra española dar paso a una sublime guitarra progresiva y teclados en un excelente final; lamentos y voz más flamenca en "Himno de la miseria" para el lucimiento de guitarras y teclados con un magnífico acompañamiento de la base rítmica de bajo y batería, buenos efectos de percusiones y un giro progresivo cuasi arábigo en el final del tema que a mí especialmente me pellizcó; "Lunares de Linares" es un tema instrumental y muy progresivo donde nuevamente sobresalen todos los instrumentos, genial la guitarra con solos sublimes, magníficos los teclados con momentos de pellizco, tremendo el bajo haciéndose notar y la batería en un acompañamiento mágico, gusta y se saborea; más roquero y, por momentos algo punk, "Perdidonauta" donde sobresalen unos teclados envolventes y unos solos de guitarras en wha-wha; "Fandangos de Fuego" nos devuelve a la senda del Rock Andaluz, guitarras, teclados y voz por esos caminos y algún gesto progresivo que redondea el tema, la base rítmica sobresale en los pasajes instrumentales donde dejan fluir la guitarra, otro tema para la escucha múltiple; cierra "Viento del Sur" una potente balada, con pasajes más álgidos y pequeños momentos de lucimiento de todos los instrumentos y voz, buen trabajo de la batería y unos magníficos teclados.

Los responsables de este buen registro sonoro son Álvaro Mosty a la batería, Jordi Vilella al bajo y los teclados, la guitarra de Izzy Barrón y guitarra y voz de Antonio Rubio "Perry". Muy buen trabajo el de todos ellos, sin excepción.

Súbete al carro de La Macanca por ti mismo, no esperes a que sea él el que te suba cuando ya no tengas remedio, sería mal asunto.