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domingo, febrero 21, 2021

La ética de Eduardo y otros cuentos de la Justicia

 

Aún recuerdo la primera vez que tuve frente a frente a Eduardo Rodríguez Rodway, complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro y nada Quijote. Fue un 30 de mayo del año 2010, estaba almorzando con su familia y amablemente, con esa sonrisa para conmigo tan característica desde entonces, se levantó del ágape para saludarnos a los que habíamos osado alterar su espacio, la Asociación Cultural Hijos del Agobio en pleno y al frente yo como presidente con gran vergüenza por interrumpir su asueto; horas más tarde el Ayuntamiento de Sevilla le entregaba la Medalla de Oro de la Ciudad a su Grupo, a su querido y amado grupo de rock Triana, que desde la Asociación habíamos promovido su concesión.



Hacía muchos años que sabía de su cercanía a todo el que, en su retiro de los Caños de Meca, se le acercaba a intercambiar unas palabras o le pedía una firma de discos; siempre pensé en lo que ese hombre sentiría ante tanta persistencia de los numerosos fans que se acercaban por allí, hay quien, incluso, aporreando la puerta de su morada. Muchas veces, años y años, estuve en los Caños y jamás osé acercarme a irrumpir en su espacio ni a alterar su tiempo antes de ese 30 de mayo de hace ya diez años; desde entonces han sido varias las veces que he departido con él y puedo considerarme su amigo, honrado de serlo y siento que apreciado. 

Creo que es la primera vez que me postulo en público sobre el contencioso que mantiene contra ese otro grupo que tiene la osadía de llamarse sin ningún rubor externo, Triana. Y lo hago desde mi amistad con Eduardo, como no podía ser de otra forma, pero también desde una neutralidad posiblemente distorsionada por el prisma oblicuo de la subjetividad, como todas las neutralidades. 

No me cuesta ponerme en su piel cuando ve aquello que creó desde la nada siendo mercadeado en manos de usurpadores que toman como propio lo que es ajeno y que en algún momento lo he sentido en carnes propias; yo que no soy nadie y que escribo por el simple placer de escribir, que mi forma de escribir gustará a algunos, desagradará a otros y será ignorada por la inmensa mayoría, me enciendo cuando alguien se apropia de una frase o una entrada sin nombrar la autoría y la hace suya sin el menor pudor, entiendo perfectamente la indignación e impotencia que puede sentir Eduardo ante tamaña injusticia de ver su obra, junto a sus compañeros, la obra maestra del rock español, siendo arrastrada y vilipendiada por unos que dicen ser quienes no son, nada menos que Triana, la osadía con la mascarilla desgastada de la poca vergüenza expandiendo impune el virus de la apropiación injusta al amparo de la impunidad histórica.


Percibo su decepción ante los apoyos de palmadas en la espaldas de quiénes se dicen sus amigos y que se apuntan al reparto ante el público de conciertos, haciendo buena la sátira de Quevedo "que a las caras de un doblón hacen sus caras baratas; y, pues les hace bravatas desde una bolsa de cuero, poderoso caballero es don Dinero." y comprendo su lucha contra molinos de vientos, convertidos en gigantes combatientes de la ignominia, engrandecidos a la sombra de una traición disfrazada carnavalescamente de ley suprema, sin más armas que la lanza de su ética en astillero y el rocín flaco de la justicia, que llevará su camino de justicia sin ser justa y mucho menos ética, ciega seguramente a lo que es un clamor entre los que sentimos Triana, que estos Triana de quincalla llevan calzas de velludo para las fiestas como toda hacienda y que pretenden engrandecerla con la hacienda de otros; la ética amoral de la justicia de tener que demostrar que lo suyo es suyo mediante la Propiedad Intelectual y los Derechos de autor, ante profanos intelectuales y autores de no más que un plagio.

Unos que se llaman a sí mismo músicos siendo otros, cuando el ser de un músico es sentirse admirado por ajenos al llegar a sus sentidos a través de su sensibilidad, dejar un legado que sea apreciado y reconocido como propio; qué sentirán al mirarse al espejo y que éste le responda que eres el más feo del reino porque intentas, como una mala cirugía estética que te deja la cara de muñeca sexual de segunda mano, hacerte pasar por idéntico con un copyright de pacotilla. 

Suerte Eduardo y recuerda, se haga o no justicia, ya has ganado. Respeto y admiración es tu legado.


martes, noviembre 13, 2018

Calle Grupo de Rock Triana en “Mortis causa”

          En primer lugar comunicaros que el presente escrito lo hago en mi propio nombre, nunca como Presidente de la Asociación Cultural Hijos del Agobio (HIDEA), en lo referente a la solicitud y estado de la Calle Grupo de Rock Triana, aunque inevitablemente haré referencia a dicha Asociación. En segundo lugar tenía previsto haberlo realizado sobre el mes de mayo, pero ante los acontecimientos que se estaban preparando de homenaje a la figura de Jesús de la Rosa en la calle Feria, creí más oportuno esperar a que pasara dicho evento, por lo que pudiera enturbiar de relaciones con el Ayuntamiento.

          Al meollo. En el año 2.010, solicitamos al Ayuntamiento de Sevilla una calle para el Grupo de Rock Triana, que fue aprobada por el Distrito Macarena, pero que quedó en el olvido por las elecciones que dieron la alcaldía a Juan Ignacio Zoido para el Partido Popular, al ser un proyecto de la anterior corporación socialista presidida por Alfredo Sánchez Monteseirín.


          Con las nuevas elecciones y el cambio de la corporación sevillana, nuevamente a manos socialistas encabezada por Juan Espadas, retomamos la idea de la calle ya aprobada y cuál no es nuestra sorpresa que ya había sido asignada al político republicano Manuel Blasco Garzón y extraoficialmente nos comunican que el Grupo de Rock Triana merece una calle algo más emblemática. Esto es como cuando te sale un niño feo, un escrito torcido o un árbol que no crece como prevés, nadie lo mira pero tú estás orgulloso de él, porque es fruto de ti.

          Pero al mal tiempo, buena cara. En diciembre de 2.015 volvemos a solicitar un nuevo emplazamiento que consideramos idóneo, la Glorieta entre el Puente Cristo de la Expiración y la Avda. Expo 92, justo debajo de la infausta Torre Pelli, con un dossier primorosamente preparado por nuestro compañero Mariano Mt, dónde además se podría recuperar el mosaico de azulejo preparado para la zapata de la calle Betis rotulado “TRIANA” y que actualmente se encuentra totalmente abandonado en alguna nave municipal, solo añadiendo la leyenda “Grupo de Rock”, y además con tres isletas que podrían rotularse con los nombres de los tres componentes del grupo, Jesús, Eduardo y Tele.

          Solicitud de la que solo nos llega una carta de acuse de recibo y que si en el plazo de tres meses no recibimos respuesta se entiende desestimada. Nuevamente extraoficialmente nos piden que esperemos a tener una reunión con el Alcalde Juan Espadas. Por otro lado parece ser que dicha glorieta está reservada a un anterior alcalde sevillano sin calle en Sevilla aún, aciago alcalde de enorme cabeza olmeca, nunca tanto homenajeará a tan poco.


          Pasado más de año y medio desde nuestra solicitud nos convocan a una reunión en el Ayuntamiento, pero no con el Alcalde Juan Espadas, sino que delega en José Antonio del Rey, un apellido hecho a medida de una persona, por usurpador de ideas, falto de palabra y, en este asunto en concreto, negligente holgazán. Me explico.

          Como ya sabíamos que la Glorieta no podía ser, nuevamente Mariano Mt prepara otro dossier con un nuevo emplazamiento, justo al final de la calle Alfarería en confluencia con la Ronda de Triana, con un sugerente nombre, sevillano, andaluz… “Plazuela Grupo de Rock Triana”, con respuesta del elemento Del Rey de “tomo nota, os doy mi teléfono y llamadme a ver cómo va todo, ya tendréis noticias”.

          Numerosas llamadas sin respuestas, whatsapps sin contestaciones y, por supuesto, ninguna noticia, sólo una, aquél emplazamiento vuelve a ser expoliado por quien no tiene ideas, por quien medra de las ideas ajenas, por quien se aprovecha en beneficio propio o de sus propios del trabajo ajeno, algo que conozco muy bien de los “socialistos” desde mediados de los ochenta en un oscuro despacho en la calle Menéndez y Pelayo, ¡qué bien aprendieron sus infantes!, ¡cuánto desperdiciado de ideales y altruismo! aunque esta es otra historia; decía que sólo una noticia, aquella plazuela que nadie sabía que existía se utiliza con nombre y todo (“Plazuela”, si hasta sonaba a música de Triana) Plazuela Salvador Dorado “El Penitente”, nuevos favores a devolver, eso sí arrogándose medallitas ajenas.


          Y aquí echo el cierre en primera persona en cuanto a la calle Grupo de Rock Triana, no más dosieres, no más ideas, si quieren propuestas para su memoria histórica y devolución de favores que la trabajen, ya gandulean como políticos.

          Ahora sí, como Presidente de la Asociación Hijos del Agobio “HIDEA”, tengo que anunciar la disolución de esta Asociación, después de logros, algunos pre-Asociación como los dos Festivales Hijos del Agobio, en Sevilla y en Torrox, la consecución de la Medalla de Oro de la ciudad de Sevilla al Grupo Triana y muchos proyectos en el tintero, como el propio de la Calle Grupo de Rock Triana, la Medalla de Andalucía para el Grupo Triana o proyectos más ambiciosos como la Barriada Rock Andaluz con calles para todos los músicos y grupos de este género, además de los tres de Triana, los Marinelli, Gualberto, Rosa… Alameda, Mezquita, Imán… daros todos por nombrados; festivales y publicaciones que quizás se realicen a título personal de los miembros.

          No quiero dejar de agradecer a los compañeros de esta Asociación que más han estado en el tajo de la misma, el ya nombrado Mariano Mt luchador infatigable por el reconocimiento de Triana y sus componentes, a mi inseparable y paciente José Antonio Molina, a mi dama de hermoso nombre y mejores palabras Reyes Aguilar Caro, a la más “alamedosa” del grupo y batalladora incansable contra molinos de vientos Sueño Sevillano y a mi querido tocayo presente siempre en los eventos grandes o pequeños del Rock Andaluz Manuel García, siempre estaré ahí cuándo llaméis como vosotros habéis estado. Y por supuesto a todos los que de una forma u otra la hicisteis posible, Sammy compañero de fatigas de aquel foro y web germen de todo, Monchi escudero de sensaciones; a los grupos de aquellos festivales, Delola, Mendigo, Taifa, Arábiga, Sin Rencor y Calle Silvio. Se cierra una etapa y se abren otras.

          A todos los que estéis o estaréis con el personaje de ínclito apellido Del Rey, sabed con quien tratáis, cubrid vuestras espaldas y agarrad fuerte vuestras carteras de ideas. Advertidos quedáis.

          Y… Juan Espadas, por sus “juntiñas” lo conoceréis y por extensión umbilical con el tal Del Río, te hemos conocido, en las urnas nos encontraremos.

sábado, febrero 18, 2012

La calle Grupo Triana en estado vegetativo

Sr. Alcalde de Sevilla y de todos los sevillanos, sé que su valioso tiempo está dirigido a resolver los problemas acuciantes de la ciudad y no nimiedades de un grupo minoritario de seguidores de un estilo musical, como es nuestro caso, para eso están el conjunto de colaboradores en los distintos ámbitos.



Soy presidente de la Asociación Cultural Hijos del Agobio, ya con una trayectoria de dos años y medio de actividades encaminadas a la difusión y desarrollo del Rock Andaluz, entre otras los dos Festivales Hijos del Agobio y la solicitud de la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla para el grupo Triana, que fue concedida con el apoyo unánime del pleno de la anterior corporación de la que Ud. formaba parte.

En el año 2.010 solicitamos el nombre de una calle, tal vez no era la más idónea, pero estaba libre de nomenclatura algo difícil en esta Sevilla nuestra, para ese mismo grupo Triana que se aprobó en pleno del Distrito Macarena en noviembre de ese mismo año. La calle en cuestión es una calle sin números, por lo que la afectación a los vecinos era insignificante, ni se basaba en la denostada en Sevilla y sus calles Ley de Memoria Histórica, no había motivación política alguna, sólo el mínimo reconocimiento de su ciudad a un grupo que llevó el nombre de la misma y su idiosincrasia callejera por todo el mundo.

Cierto que no exaltaba la Sevilla de cera y farolillo, ni la monumental y mariana, pero sí la Sevilla cotidiana de los sevillanos, de rincones y tertulias de amigos, de amores y ambientes costumbristas, la Sevilla de sus gentes y vivencias.

A lo que iba, con las elecciones municipales en puertas se paralizó todo el proceso encaminado a la aprobación por el pleno del Ayuntamiento de la concesión de la calle, su posterior rotulación e incluso la realización de un mural conmemorativo y una serie de contactos con diversos grupos musicales para realizar un homenaje adecuado a la importancia del acto. En dichas elecciones su partido salió ganador y ud. Alcalde, después de un tiempo prudencial, a partir de septiembre de 2011 intentamos retomar las conversaciones con el Distrito Macarena, ante la paralización del procedimiento en el Servicio de Estadística, hasta conseguir una fecha para reunirnos, pero tres horas antes de dicha reunión, se canceló telefónicamente con un lacónico "la cosa está difícil", gran educación en las formas, gran elocuencia en la explicación.

En su Caralibro el 31 de enero de este año, días después de esa reunión cancelada, a interpelación de un compañero de junta de esta asociación, ud. le respondió con un revanchista "fue aprobada por la anterior corporación municipal, ¿no? La solución más acertada sería que te pasaras por la sede del Distrito Macarena y te informen de cómo van los trámites". ¿Desconocimiento?, ¿capoteo sevillano?, ¿respeto? En fin, "por sus frutos lo conoceréis", qué gran enseñanza.

Mal Sr. Alcalde, basta ya de trasnochadas venganzas partidistas que afectan al normal desarrollo de las instituciones democráticamente constituidas, como son los Distritos Municipales, y los mandatos derivados de su Junta y anotados en sus Actas, inste a la elevación al Pleno del Ayuntamiento de la propuesta aprobada y una vez allí voten a favor o en contra, retrátense con sus argumentos en una u otra posición y no agache la testuz bajo el ala incauta de "fueron los otros".

No todo son Ikeas, torres Pelli, talleres de distritos o merecidos ajusticiamientos de los rótulos de la Pilar Bardem de turno, hay nimiedades donde también se puede lucir una perfecta sonrisa o una impecable mueca de desagrado ante el cumplimiento de un mandato democrático.

jueves, septiembre 29, 2011

El patio, ¿de Triana?

No, esta entrada no desgrana la opera prima del grupo Triana (quien tenga curiosidad en mi crítica al disco la puede leer aquí), ni siquiera analiza el retrato costumbrista de su portada y contraportada, diseñadas por Máximo Moreno, se queda en algo más mundano, la vida perdida en un corral de vecinos, el lugar, sus olores, sus aperos, sus sonidos, sus gentes. Esta pudo ser la historia, se abre la puerta.


Portada y contraportada del disco "El Patio"



Arco de acceso a "El Patio"



Fotografía de "El Patio"



Detalles de "El Patio"



Desde la planta superior

Algún gallo canta a la mañana y, a través de un vano con macetas de geranios, las faenas cotidianas se van adornando de fandangos y bulerías, "que bien cantas, hija", una voz chillona se alza sobrepasando el runrún cada vez más álgido que envuelve la corrala. Chapotea el agua sobre los barreños de cinc poco antes de mutarse en caldera para el baño cotidiano, la fuente ve pasar una a una a las vecinas con el balde apoyado en la cadera, ahora son menos, veintidós llegaron a ser, su caño llora una nostalgia ya eterna.

El lavadero de tres pilas va recibiendo los de madera, presionados por vientres y barrigas, que arrancan con el frote y el jabón los restos del pasar diario sobre ropas, soniquete de limpieza que da paso nuevamente al canturreo, unas manos ateridas exprimen la prenda empapada antes de ser aireada en un cordel al viento, escena de goleta.






Otros detalles

Por el portal asoma inconfundible el chiflar de una pequeña flauta de pan y el estribillo de su dueño, "...el afilador...", los cuchillos y tijeras se amuelan con la rueda y sus chispas centellean alrededor de Pedro que pasa por allí a cobrar la dita, el son del vaciado armoniza con la cantinela vecinal y el martillo remendón del zapatero, afanado en suelas y cosidos desde temprano.


Fotografía de la cocina de Dolorcita

Un visitante entra al patio y el inconfundible olor a gato y humedad se está transmutando en la embriagante ambrosía de las papas con chocos, las lentejas con chorizo, las espinacas con garbanzos y, más al fondo, el adobo de los barbos, en un rincón una olla de espumas delata un guiso de caracoles. Mira la hilera del segundo piso y rememora retazos de su infancia, una gran cruz de mayo florea el patio, el revoleo de la fiesta y la jarana, de correteos de niños alborotando el entorno, "mira es Pepe Luis, el de las Siete Revueltas", escucha decir a unas vecinas mientras vuelve en sí y encuentra a la destinataria de su visita, su tía Dolorcita.


Dolorcita asomándose desde su habitación



Fotografía de Dolorcita en la puerta de su habitación



Fotografía de Dolorcita

Allí está ella acicalada de alpargata y delantal, con su soplillo de esparto en la mano azuzando la candela de su cocina, encastrada en el muro y por fuera de la habitación como las otras veintidós, al lado de la puerta cuelgan cazos y espumaderas, las sartenes y escurridores se aposentan en una mesa pequeña. Todas sabían ya que se casaba con una hermana de Patricia Hearst, aquella millonaria secuestrada que atracó un banco unida a sus secuestradores, en su mano se podía ver el sobre con la invitación de boda. Un adiós después de un rato de visita, con agrado se hubiera quedado a saborear el guiso, pero no podía entretenerse por más tiempo, su taberna flamenca esperaba.

Empieza a caer la tarde, las vecinas llenan de la fuente varios cubos de agua y baldean el patio refrescando el ambiente, al lado de su puerta se sientan en sillas de enea charlando del agitado día, Dolorcita contempla el sobre que tiene entre manos y con dificultad lee el anverso

"Para mi tía Dolorcita, Plaza Cristo de Burgos, nº 15"

Los grillos van entonando su cortejo ante el revuelo de golondrinas, la noche acecha y con ella el silencio, mañana será un nuevo día.

P.D.: Fuimos varios los que en una entrada en el Foro Hijos del Agobio, indagamos sobre cuál sería el corral de vecinos que Máximo Moreno ilustró en "El Patio", buscamos fotografías sobre corrales sevillanos comparándolos con los del disco, por Triana, por la Alameda, pero nunca dimos con él. Hay una página, "Corrales de Vecinos de Sevilla", donde viene un catálogo extenso y numerosas fotografías de corrales, pero no el que nos ocupa. El encontrarlo fue tan fácil como acudir a la fuente más fidedigna, el autor de la portada, D. Máximo Moreno Hurtado, de él son propiedad las fotografías que aparecen en esta entrada y que gentilmente me ha autorizado a insertarlas, pertenecen al corral que existía (ya desapareció como tantos otros) en la Plaza Cristo de Burgos, nº 15 "El Patio". En la web de Máximo Moreno se puede ver una muestra de su extensa y magnífica obra.

Una vez conocido el lugar, cotejé varios libros de catálogos de corralas en Sevilla, siendo la búsqueda infructuosa, hasta que encontré "Los corrales de vecinos de Sevilla" de D. Francisco Morales Padrón, donde en un anexo aparecía el de la Plaza Cristo de Burgos, nº 15, y como se encontraba en 1.974 (lavadero de tres pilas, cuatro retretes, veintidós cocinas, veintidós habitaciones, dos plantas y once familias viviendo). Otro libro que recomiendo para su lectura es de D. Luis Montoto "Los corrales de vecinos. Costumbres populares andaluzas" recopilación de artículos publicados en 1.882 y 1.883 en la revista "El Folklore Andaluz".

La vida de Dolorcita, una de las vecinas de la corrala, y su sobrino Pepe Luis "el de las Siete Revueltas", es otra historia que os invito a rastrear.


domingo, septiembre 11, 2011

El retrato del Sr. Troncoso

Hace algunos meses relaté la semblanza y vida del Sr. Troncoso (ver la entrada en este mismo Blog pinchando aquí) personaje real que inspiró el tema a Jesús de la Rosa. Ese recorrido faltaba completarlo con la imagen del protagonista.





Leopoldo Troncoso Narváez en 1957, el día de su boda.



Hoy esa imagen os la ofrezco, esa cara que plasmó Jesús "...en tus labios brilla una sonrisa, que penetra en lo más hondo de mi ser...", la sonrisa del que no tiene más que ofrecer, el agradecimiento de quien habla a un mundo sordo y descubre el alma sensible que es capaz de escucharlo y, si acaso, entenderlo, divagaciones al éter sobre la vida propia tamizadas por el crisol de una botella verde, como dicen que es la esperanza, recogidas en el recipiente de la genialidad "...en tu mente ya lo pone, todo tal como ha de ser..."





Leopoldo en 1.983, fotografía de su D.N.I.



Un homenaje a la vida, quizás a la supervivencia instintiva, de quien en su avance fue dando tumbos señalando objetivos y fracasando en su conquista, hasta que un buen hombre se sentó a su lado y le dijo bien alto "...Sigue luchando y podrás lograr al fin tu ser...", la inmortalidad que todos tenemos y sólo los elegidos saben ver.


P.D.:Fotografías aportadas por Dª. Rosario Troncoso Narváez, hermana de Leopoldo, y su sobrino D. Manuel Troncoso Vázquez.

martes, marzo 15, 2011

Semblanza y vida del Sr. Troncoso

Buenos días y una sonrisa despreocupada por respuesta, una realidad ajena al mundo desde el día en que pasó el umbral de la vida allí donde la calle San Luis cede su nombre a la Plaza del Pumarejo, bien sabe esa plaza de sus vaivenes delirantes y del sufrimiento de sus padres, Patrocinio y Leopoldo, ante tanto flirteo con la autodestrucción.





Casa del Pumarejo



De cinco hermanos (Antonio, Francisco, José y Rosario fueron los suyos) le tocó ser el tercero y de nombre Leopoldo, los apellidos Troncoso Narváez, y con ese apellido engendró una de las más bellas baladas de la música callejera sevillana, Sr. Troncoso, la genialidad de Jesús de la Rosa.

Su monótona búsqueda de objetivos vitales a impulsos impetuosos le llevó a la Legión, Melilla de destino, y a un tercer bautizo por el que también le conocieron, Leopoldo el Legionario. Pero aquello tampoco satisfacía su razón y en un ataque de juicio inverso abandonó su puesto de guardia y para Sevilla, con ropa y armamento del Tercio, acabando irremediablemente en el cuartel benemérito de la Plaza del Sacrificio, donde las palizas recibidas rememoraron el martirio del Abad Félix.




Casa Cuartel de la Guardia Civil en la Plaza del Sacrificio



La azotaina surtió efecto, contrajo matrimonio y se instaló en el Cerro del Águila, siendo uno de los operarios de HYTASA, y con dos hijos, niño y niña, parecía que la vida por fin le acogía como uno de los suyos. El tiempo diluyó los recuerdos y el vino hizo el resto, un día al volver a casa se encontró con que los suyos ya no estaban, su pelliza en el perchero y poco más, sin preguntas ni indagaciones sacó del dedo su alianza, la arrojó en un husillo y nunca más supo de ellos. Aquello hizo que se refugiara aún más en la bebida, aliada del olvido.

Ante su decadente existencia, sus padres volvieron a acogerlo, más su madre (las madres siempre están al quite), pero la convivencia se hacía cada vez más imposible, el vino abundaba más que su sangre y su mente se alejaba de lo cuerdo.

Leopoldo el Legionario se hizo fuerte en la Plaza de la Gavidia, donde daba rienda suelta a sus delirios, los propios y los del vino, durmiendo en sus bancos, donde era el único que tenía la suerte de ver a Daoiz tumbado, invitando a todos los parroquianos a contemplarlo también. Ese era su mundo, de la Gavidia a la calle Baños, haciendo mandados y sobreviviendo con las propinas, mirando sus zapatos pintados de verde por quien, sin respetarse a sí mismo, no respetaba su ausencia etílica, pero eran suyos, orgullosamente suyos.




Monumento a Daoiz en la Plaza de la Gavidia



Donaba su sangre en la farmacia militar que existía en dicha plaza, de ahí su asentamiento, y con los duros que le daban, compraba vino, su compañero ya perenne que le ausentaba y le daba vida, su vida, en Casa Bernabé o en Casa Benito, de tertulia con los policías de la comisaría de la Gavidia, los mismos que en las noches de frío intenso o tormentas se apiadaban y lo cobijaban en los calabozos, sopa caliente y cama. A veces, con los chiquillos, entonaba "El novio de la muerte" o cantaba la tabla del cinco con ripios de obscenas rimas. Ese era "Leopoldos, capitans de la Gavidia", con eses líquidas que le gustaba remarcar.

El vino no hacía que se descuidara en su aseo diario, siempre limpio y afeitado, sólo le hacía olvidarse de su existencia y su mente. Alguna vez entraba en ese mundo de aislamiento y soledad que era el Hospital Psiquiátrico de Miraflores, o se refugiaba en un cuarto alquilado en la Plaza Churruca, cercano a Montesión y la calle Feria, que un abogado amigo de la calle Baños le había gestionado, así como una pequeña pensión que recibía. Durante cerca de dos años su hermano Antonio le recogió en la barriada del Carmen, pero su espíritu solitario pertenecía a la calle y de la calle sacaba el sustento para el ánimo y el morapio.

En su deambular frecuentaba la Plaza del Pozo Santo, haciendo de aparcacoches, sobre todo para los visitantes del Hospital del mismo nombre, donde Jesús intimó con sus desvaríos. Nunca fue consciente de que Triana inmortalizó su nombre, y si lo fue, a nadie se lo comunicó.




Hospital del Pozo Santo



Aquel alcohol que le daba vida, se la iba arrebatando poco a poco, ingresó en el Hospital de San Lázaro, le amputaron una pierna y encontró refugio en una Residencia de Espartinas, de donde salió nuevamente para San Lázaro y su último recuerdo selló los futuros, el mismo año en que Sevilla ofreció su Expo al Universo, un día de noviembre, acompañado de los suyos que quisieron estar.




Hospital de San Lázaro



Uno de tantos que iba para anónimo; conocido inmortal de nombre Sr. Troncoso.




Portada del Single














Para ver su retrato podéis pinchar en esta nueva entrada de este mismo blog aquí




P.D.: Agradecer a Dª. Josefa Ramos Troncoso y D. Manuel Troncoso Vázquez, sobrinos de Leopoldo, su ayuda y desinteresada información, y a D. Julio José Miranda Hurtado, propietario del Bar "La Pajarita" en la C/. Baños, uno de aquellos niños de la Gavidia, por sus anécdotas y amabilidad.

sábado, enero 08, 2011

Una calle con el nombre de GRUPO TRIANA

La primera iniciativa ante un organismo público de la Asociación Cultural Hijos del Agobio, fue la petición de la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla para el Grupo Triana, que se saldó con el otorgamiento por parte del Pleno Municipal del Consistorio Hispalense y la entrega de la misma del Alcalde sevillano al único miembro vivo del Grupo Eduardo Rodríguez Rodway, en el Acto conmemorativo celebrado en el Teatro Lope de Vega el 30 de mayo de 2.010.



En su afán por seguir difundiendo la memoria del Grupo, de la música de la que fue emblema y reivindicar la plena actualidad de este estilo musical, la Asociación decidió en reunión de su junta directiva, solicitar la rotulación de una calle de Sevilla con el nombre del legendario grupo musical. El distrito elegido fue el de Macarena, de estrecha vinculación con Jesús de la Rosa, recuerden que nació en la calle Feria y hacia su Distrito se dirigió la solicitud, para una calle sin rotular entre la Av. Doctor Frediani y la Av. Sánchez Pizjuán.

En el pasado mes de noviembre, fue aprobada la solicitud por la Asamblea del Distrito y elevada la propuesta al pleno del Ayuntamiento de Sevilla, que deberá ratificar y adjudicar la rotulación de dicha calle.

Una gran noticia que esperamos tenga su eco correspondiente en medios y ciudadanía y de la que nos congratulamos de haber sido participantes activos.

Igualmente agradecer a Carmelo, gran amante del grupo y del Rock Andaluz, secretario del Distrito Macarena, su apoyo y recomendación por esta propuesta, que esperemos que con el apoyo de todos se vea consumada con la implantación de un azulejo conmemorativo con la imagen de los tres miembros del Grupo junto al rótulo de la calle.

martes, junio 01, 2010

Triana de oro por Sevilla

Mayo se acaba en Sevilla con los grados de julio y en la puerta del Casino tiendo la mano al Músico, ¡qué mano! un abrazo que, en mis pensamientos, vuela a Tenerife, a ese Quijote desarmado que lucha contra gigantes a puro sentimiento y lo recibo en nombre de todos los Hijos del Agobio que no están.



En el zaguán, Zaguán entonando himnos para amenizar la impaciente espera. Cartoncito en mano por la puerta a la escalera de la izquierda, para arriba hasta que el techo os pare y allí sentados escuchando un discurso que parecía el cierre de campaña del alcalde sevillano. Por fin, remembranza trianera y Eduardo a la palestra, medalla al cuello para los suyos y a los de arriba, ahora sí ya es vuestra.



A la salida satisfacción en las miradas, fotografías inmortales y al fondo los sonidos callejeros nos anuncian que se terminó el trabajo, creo que bien hecho por toda esa gente que aún estando lejos, muy lejos, apoyaron esta idea de ilusos y dementes.



¿Dije terminar?, que va ¡¡ahora empieza!!

martes, noviembre 17, 2009

Medalla de oro de la Ciudad de Sevilla para el grupo Triana



El compañero “m-doble” de la Comunidad de Rock Andaluz Hijos del Agobio, ha tenido la genial idea de organizar una recogida de firmas para solicitar al Excmo. Ayuntamiento de Sevilla la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad de Sevilla para el grupo Triana.

“Todos los años, el 30 de mayo, en conmemoración de la festividad de San Fernando (patrono de la ciudad), se otorgan las medallas de oro de la Ciudad de Sevilla a determinadas personalidades de la música, la cultura, la política, la sociedad, etc. que hayan destacado por su colaboración a que Sevilla sea más grande, más universal y más conocida en todo el mundo.

Se nos ha ocurrido que para el próximo año podríamos solicitar la concesión de dicha medalla al grupo TRIANA, por su gran aportación a la música andaluza, española y mundial.

Para ello pedimos vuestra colaboración, la meta es de 1000 solicitudes de aquí a enero. El "modelo" de solicitud, que se realiza mediante instancia al Sr. Alcalde, está listo para que lo imprimáis y lo firméis. Una vez firmado se debe enviar a la dirección que figura debajo del documento y se entregarán todos juntos en el mes de febrero en el registro del ayuntamiento.

Es importante conseguir el apoyo y la firma de grupos de música, de entidades, de colectivos, de personalidades de la cultura, de grupos políticos, etc.
Esperamos vuestra colaboración.

Gracias.

Asociación Cultural Hijos del Agobio.

Idea original: M-Doble”


Este es el escrito que te encontrarás clickeando en la web de la Comunidad en la misma imagen que aparece aquí y después te podrás descargar el archivo en PDF, o si lo prefieres hazlo entrando en Impreso de Solicitud de Firmas que ha colgado otro compañero, mi admirado Antonio Casado, más conocido como El Gato Andaluz.



Desde aquí os animo a participar en esta gratificante iniciativa, Sevilla se lo debe a Triana.

domingo, junio 28, 2009

Triana, Hijos del Agobio



Albores de libertades restituidas y entierro de opresiones pasadas, réquiem entre teclado y guitarra flamenca para que los “Hijos del agobio” cortejen el funeral, la eléctrica alinea a los ajusticiados y el bajo marca solemnemente el paso de la comitiva, el bombo y los platillos despejan dudas, cambian los teclados anunciando un nuevo orden y la flamenca da paso a la eléctrica para un renacer que poco a poco va despejando las tinieblas del horizonte, la atmósfera ahora es limpia y un grito de esperanza retumba junto al teclado, un inmenso sólo de guitarra eléctrica emerge ante el nacimiento de la nueva era, antes de que Pink Floyd derribase el muro, Triana agarró sus mismos aperos y resquebrajó sus cimientos.

En esto un “Rumor” va regando de esperanza el espacio sonoro que impregna la guitarra eléctrica, hermoso trabajo, tanto en los solos, ilimitados de matices, como acompañando al verbo, los acordes de la guitarra flamenca se mezclan con los teclados, el bajo y la batería acompañan, aquí es la eléctrica la que canta a la mañana del mañana libertario.

Y en nuestro pulso interior surge un “Sentimiento de amor” desde las entrañas, arrojado por los bombos y el bajo, recogido por unos teclados de dimensiones espectrales, el mellotrón tiene estas cosas, y la guitarra flamenca apuntando sus matices a la balada, la desesperación brama su sentir, reposando entre percusiones y la eléctrica sobre el mullido de órgano, la flamenca ya no se asoma, ahora reivindica su sensibilidad y vuelve a aflorar la angustia liberada.

Sonidos cósmicos para la remembranza de las bulerías y en la mente, lejanos, unos “Recuerdos de Triana” aromatizados en melodía de bombos y platillos.

Con los ojos aún cerrados, junto a la batería, el bajo y la eléctrica reivindican con urgencia la realidad cotidiana, “¡Ya está bien!” de sueños y promesas, de guías y salvadores, cada uno es uno, eléctrica y flamenca cada una un sonido, difícil discernir cual vence en la dialéctica, la mediación del teclado establece el orden, libres las ideas, libre el blues.

Surgen la guitarra flamenca y la eléctrica reclamando el ser y el estar, un “Necesito” vital para desprenderse de la opresión agobiante y todos los instrumentos, el bajo profundo sostiene el ritmo de angustia, les acompañan en el búsqueda existencialista.

Y allí estaba la vida, entre solos de guitarras se manifiesta la monotonía intrascendente del “Sr. Troncoso” con su infinita búsqueda de objetivos primarios, campanas de lo cotidiano, balada costumbrista de impreciso fandango con final de palmas y eléctrica anunciando una esperanza que, en él, siempre falla.

“Del crepúsculo lento nacerá el rocío” derramado por los llantos de las guitarras y el desgarro de la nueva voz y amanece el futuro con los quejíos de la eléctrica, otra vez las bulerías se prestan a la melancólica esperanza, después de toda tormenta viene la calma despejando dudas, aunque el recelo de lo malo vivido se suele hacer presente y en ese momento eres uno de ellos, uno de nosotros, uno de estos hijos del agobio.

P.D.: Crítica del segundo L.P. de TRIANA que, como la de El Patio, la podéis ver con las letras de los temas, en el Blog por excelencia del Grupo, que desarrolla Saldemar, en el siguiente enlace


Igualmente, con la ficha técnica del Disco la encontráis en esta página de mi web

viernes, junio 19, 2009

Triana, El Patio

Olores de sábanas limpiadas a golpes sobre la tabla del lebrillo, secándose al viento que juguetea en requiebros sobre las esquinas del patio. Dolores en su sillita de enea y con su soplillo, esperando el concierto, “Abre la puerta” que la guitarra flamenca suena y el cielo del patio se cierra, conspirando a su encuentro con el piano, levitas ante el preludio y la batería entra posando tus pies en la tierra y de nuevo al cielo, gong anunciador y esa voz, ¡ay! esa voz, la eléctrica y el bajo avisando el zapateado de batería y la bulería al aire, conjunto y armonía, natural la simbiosis contra-natura, se retuercen teclas y cuerdas buscando, de nuevo, el sueño de la bulería, que se ofrece generosa a la entrada del cante y el misterio que vuelve, delicias de la vieja Triana entre el progresivo europeo, ¿cómo es posible?, arte, “miarma”, arte y las teclas, celosas de los luceros, piden bailar y cómo bailan, y la guitarra al quite flamenco y un bajo se queja, la eléctrica “pelusea” su encanto y la batería taconea con ímpetu antes del apoteosis.

Abre el cielo del patio que se muestra una “Luminosa mañana”, amanecen campanillas que se abren al tañer de la guitarra y el órgano, que las acuna, blues cadencioso despertando de su onírica experiencia, gritos de angustias entre teclados, psicodelia del dolor, lamentos de guitarras y palmas plañideras.

Los “Recuerdos de una noche” de seguiriyas de guitarras y de un órgano que se alza entre acordes, alumbrando a un insolente bajo que se atreve a manifestarse para dar paso a los bombos y platillos por ritmos de bulerías, nocturnidad y alevosía en los sentidos, voz de romanticismo morisco dialogando a su amor y la eléctrica lisonjea a los ritmos, cadencia de 5 por 8, ecuación musical y no quiere abandonarse, caracolean las cuerdas sobre los mismos ritmos, música matemática para que vuelvan los teclados a envolver la noche, sobre quejíos se aleja la guitarra, gimiendo, que el río la está esperando.

Un grito desesperado acolchado de teclados, aunque “Se de un lugar”, blues quejumbroso, paraíso de amores sobre guitarra y la guitarra se envuelve de teclados psicodélicos, la batería busca y encuentra la voz sabia, la voz grande, pálpitos del corazón, gong final.

Y el “Diálogo” sigue, bajo, teclados y guitarras, una calmada batería y al fondo la Luna, consejera espiritual, la guitarra traduciendo los destellos selenitas y los teclados sosteniéndola del cielo y otra vez la guitarra, despertando el encantamiento.

Un gong “En el lago”, teclados de libertad mística y guitarras para amores bucólicos, la eléctrica transmuta la atmósfera siguiendo el ritmo del vuelo y redobla la batería latiendo fugazmente, ante el fin de la sonora voz y de los amores nocturnos, se acompañan todos llorando la lírica que termina, magia de armonía progresiva, balada de contrastes para la idílica letra.

En el nuevo día “Todo es de color”, amanece el gallo, cantan pájaros acompañando a la guitarra y la voz nos despereza, macetas de geranios y claveles en el patio, la cocina balbucea y Dolorcilla azuza el fuego, ante el avento los aromas se esparcen junto a las notas musicales por el cielo de Triana.

P.D.: Esta crítica del primer L.P. de TRIANA la podéis ver con las letras de los temas intercaladas con el texto, en el magnífico Blog de mi buen amigo Saldemar, lugar de encuentro para todos los trianeros, en el siguiente enlace

http://trianadiscografia.blogspot.com/2009/06/triana-1975-4-parte-letras-y-canciones.html

el me citó y yo entré al trapo.

Igualmente, con la ficha técnica del Disco la encontráis en esta página de mi web

http://scotaicebergbarna.onlinewebshop.net/Patio.html

viernes, septiembre 05, 2008

Retiro anual en el Lago de Triana

Son ya veinticuatro años, con alguna ausencia intermedia, de asueto veraniego en la Marina Baja alicantina, lugar de nacimiento de la mujer que hoy día es mi esposa y gracias a la cual, conocí este paradisíaco lugar. Dentro de la cantidad de municipios que jalonan este territorio (Benidorm, Finestrat, La Nucía, Polop, Callosa, Alfaz del Pí, Calpe…), hay uno al que le tengo especial cariño y, sin excepción, visito con deleite; su nombre ya me provoca una paz interior que se ve incrementada a cada paso que recorro por su “Poble Antic”, entre cuestas interminables y casas encaladas en blanco, hasta la “Plaça de l’Església”; se trata de Altea, que significa “Yo curo” y ciertamente que cura el espíritu, mi atracción personal hacia este lugar roza lo instintivo desde que lo descubrí y no sabía decir por qué.

Asentada a los pies de la Sierra de Bernia, desde el mirador de la Plaza de la Iglesia, se aprecia una extensa bahía que abarca desde el promontorio de la “Serra Gelada”, que cierra la Playa del Albir, de cantos rodados moldeados como arena, hasta el coloso de piedra, gemelo de “nuestro” Peñón de Gibraltar, conocido como Peñón de Ifach, en las estribaciones del puerto de Calpe. Vista desde el mar, Altea es una colina de casas blancas coronadas por las dos cúpulas de su iglesia, que reflejan hacia el cielo un azul eléctrico que se funde en el paisaje.

Sierra Helada desde Altea

Peñón de Ifach

Altea desde el mar

Decía que no sabía por qué este hechizo primitivo del inconsciente entre Altea y yo, hasta que un día, hace ya algunos años, descubrí el nexo de unión entre nosotros.

No podía ser de otra forma, qué otro lugar pudo inspirar al Genio el mejor tema musical jamás escrito por nadie, en qué otro lugar se podría haber dado ese amor idílico, de dónde podrían haber surgido las musas inspiradoras de “En el Lago”. Ese lago que reflejaba sueños, era el mismo que yo contemplaba año tras año desde el mirador de Altea, aquel monte que regalaba amor, no era otro que el promontorio de Sierra Helada (¿o era tal vez el Peñón de Ifach?), aquel pájaro blanco volvía cada verano a repetir el hechizo con su vuelo desertor, esa estrella fugaz recorría el cielo alteano todos los años, al menos una vez, anunciando un amanecer que siempre llega, esclarecedor de profundidades filosóficas y cada año, desde ese mirador, un pensamiento ausente deambula por el aire, al principio lo creía errante, desde hace un tiempo sé cierto hacia donde se dirige y tú, Jesús (de la Rosa sin Espinas, grande Sabina), seguro que lo recibes y entonas con agrado un “En el Lago” etéreo allá donde se encuentre tu alma y la de los míos.